Lo que comenzó como una forma de reunir dinero para viajar a un recital terminó convirtiéndose en un proyecto de vida. Matías Olivera lleva aproximadamente 11 años creando joyería artesanal con piedras naturales y actualmente vive de su emprendimiento, Indie Piedras.
El segmento semanal dedicado a los emprendedores de Mañanas de ciudad recibió a Matías Olivera, creador de Indie Piedras, una tienda especializada en piedras naturales y piezas de joyería elaboradas artesanalmente.
Durante la entrevista con Carina Coria en Ciudad FM 90.5, Olivera recordó que el proyecto comenzó cuando tenía alrededor de 20 años. El primer objetivo no era crear una empresa ni dedicarse profesionalmente a la joyería, sino conseguir dinero para viajar a San Juan y asistir a un recital de Viejas Locas.
“Arrancó como un desafío. Hicimos unas pulseritas para juntar dinero y poder ir al recital”, contó.
El objetivo se cumplió, pero la experiencia abrió un camino que Matías decidió continuar. Después de aquellas primeras pulseras, comenzó a descubrir diferentes piedras y a interesarse cada vez más por la joyería.
El aprendizaje fue gradual. Con el paso de los años perfeccionó los acabados, aprendió a trabajar distintos metales y comenzó a observar detalles que no tenía en cuenta durante la primera etapa.
“A veces miro las fotos de las primeras cosas que hacía y ahí me doy cuenta de cuánto mejoré”, explicó.
La autocrítica se convirtió en una herramienta para perfeccionar cada pieza. Matías comenzó a prestar atención a los bordes, el pulido y los engarces para evitar que una joya se enganche en la ropa o resulte incómoda al utilizarla.
Indie Piedras trabaja exclusivamente con piedras naturales. El emprendimiento reúne materiales provenientes de diferentes puntos de la Argentina y también de países como Brasil, India y México.
“Todas las piedras son naturales. Nada de imitación”, remarcó.
Olivera compra las piedras ya trabajadas y concentra su tarea artesanal en el metal. Se encarga de construir pulseras, anillos, colgantes, dijes y otras piezas sin utilizar pegamento para sostener las piedras.
Los principales materiales que emplea son alpaca, bronce, cobre y alambre de acero quirúrgico. La elección depende del diseño, la piedra y las características que necesita cada producto.
El acero quirúrgico ofrece mayor resistencia frente al agua y al cambio de color. La alpaca, por su parte, permite trabajar con una mayor variedad de medidas y formas, aunque necesita un mantenimiento similar al de la plata.
Para conservar las piezas, Matías recomienda utilizar un paño suave. No aconseja aplicar vinagre blanco de manera generalizada porque algunas piedras poseen una menor dureza y podrían verse afectadas.
Los anillos se encuentran entre los productos que más trabajo requieren. Cada pieza debe ser engarzada, limada y revisada para que el metal no resulte incómodo ni se enganche al utilizarlo.
“A veces les escapo a los anillos porque llevan más trabajo, pero también me gusta hacer cosas diferentes y usar piedras grandes”, reconoció.
El diseño no siempre surge de una planificación cerrada. En algunas oportunidades, la forma de una piedra inspira directamente la pieza. En otras, un cambio imprevisto en el alambre transforma la idea inicial en otro producto.
Para Olivera, esa posibilidad de adaptación forma parte del proceso creativo. Cada piedra presenta una forma, una dureza y un color diferente, por lo que no todas pueden recibir el mismo tratamiento.
Los productos son unisex y pueden elegirse por su apariencia, por el signo zodiacal de la persona que recibirá el regalo o por las propiedades simbólicas y energéticas que tradicionalmente se les atribuyen.
Entre las piedras más solicitadas mencionó la amatista, la turmalina negra y el ojo de tigre. Durante la conversación se habló de creencias relacionadas con la protección, la abundancia, el descanso y las energías personales. Estas referencias fueron presentadas como preferencias o creencias de los clientes y no como efectos médicos comprobados.
Las piezas se entregan acompañadas por una tarjeta con el nombre de la piedra y las propiedades que se le atribuyen. Esto facilita la elección, especialmente cuando el producto será destinado a un regalo.
La historia de Indie Piedras también refleja la transformación de un emprendimiento pequeño en una actividad capaz de sostener a una familia. Matías comenzó trabajando junto con su pareja, quien actualmente desarrolla su propio proyecto.
La familia acompañó el proceso desde los primeros años. Un tío le regaló la máquina con la que pudo comenzar a pulir correctamente el metal, mientras que otros integrantes colaboraron en distintas etapas.
Sin embargo, al principio existían dudas sobre la posibilidad de convertir el proyecto en una fuente de ingresos estable. Con el tiempo, el crecimiento del emprendimiento mostró que era posible vivir de la actividad artesanal.
“Si fuera por esos miedos, nadie se atrevería a hacer nada”, afirmó.
Matías tiene dos hijos, de cuatro y siete años, que crecieron rodeados de piedras, ferias y otros emprendedores. Su hija mayor demuestra interés por las piedras y las ventas, mientras que ambos niños ya conocen la dinámica de los encuentros y tienen amigos dentro del circuito artesanal.
“Hoy tenemos dos niños y vivimos de esto”, destacó.
La pandemia representó uno de los principales desafíos. En lugar de detener el proyecto, Olivera intensificó el trabajo en redes sociales, comenzó a realizar envíos y buscó nuevas formas de llegar a los clientes.
Esa adaptación les permitió sostener la actividad y continuar creciendo. Durante ese período lograron comprar un vehículo, una herramienta fundamental para trasladar el gazebo, las mesas y los productos hacia las ferias.
Antes de contar con movilidad propia, Matías viajaba en colectivo cargando el gazebo de caños, la mochila y todos los elementos necesarios para montar el puesto.
El esfuerzo también permitió avanzar con la construcción de la vivienda familiar. Actualmente quedan detalles pendientes, pero el emprendimiento fue una parte fundamental para cumplir ese objetivo.
Indie Piedras no se limita a un punto fijo. Matías recorrió diferentes localidades de Mendoza y participó de encuentros en lugares como San Martín de los Andes y El Bolsón. Las piezas también fueron adquiridas para ser enviadas o regaladas en otros países.
Actualmente puede encontrarse todos los sábados en el Paseo del Arte. El espacio reúne desde hace años a diferentes artesanos y emprendedores que comparten experiencias, colaboran entre ellos y mantienen una relación cercana.
Olivera destacó que detrás de cada feria existe un trabajo organizativo vinculado con permisos, seguros, armado de puestos y coordinación. También valoró el acompañamiento y la solidaridad entre quienes forman parte del paseo.
El próximo sueño es contar con una tienda física propia. Sin embargo, Matías no imagina abandonar completamente las ferias ni los viajes, porque disfruta recorrer nuevos lugares y vincularse directamente con las personas.
“A mí me gusta andar por todos lados. Me gustaría tener una tienda, pero también seguir viajando con las piedras”, expresó.
Indie Piedras puede encontrarse en Instagram, Facebook y TikTok. El emprendimiento realiza envíos a todo el país mediante Correo Argentino y también contempla envíos internacionales.
La entrevista completa con Matías Olivera y la historia de Indie Piedras puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM.