El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) oficializó una nueva resolución que redefine las áreas de control de la mosca de los frutos en el país y establece mayores exigencias para el traslado de fruta hacia zonas protegidas de Mendoza.
La medida impacta especialmente en el Valle de Uco y el Oasis Sur —regiones consideradas libres de la plaga— donde se aplicarán controles más estrictos para resguardar el estatus sanitario que permite exportar sin restricciones a mercados internacionales.
Con la actualización normativa, estas zonas continúan bajo máxima protección, lo que implica que ante la detección de un ejemplar se activan protocolos sanitarios inmediatos. En contraste, el Oasis Norte y el Este permanecen como áreas de control con baja prevalencia, donde se mantiene un monitoreo permanente.
Uno de los cambios centrales tiene que ver con el transporte de fruta. Los productos hospederos que se trasladen desde zonas con presencia de la plaga hacia áreas libres deberán acreditar tratamientos cuarentenarios certificados, como frío o fumigación. Además, se intensificará el uso del Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTV-e), reforzando la trazabilidad de cada cargamento.
También se anticipó un fortalecimiento de las barreras internas, con controles más rigurosos en puntos estratégicos para evitar el ingreso de fruta fresca sin autorización sanitaria.
La decisión busca sostener el posicionamiento de Mendoza en mercados como Estados Unidos, China y la Unión Europea. Mantener el estatus de zona libre resulta clave para evitar mayores costos logísticos y preservar la calidad de la producción frutícola provincial.
Desde la provincia, el trabajo se complementa con las tareas del Iscamen, que continuará aplicando la Técnica del Insecto Estéril como herramienta principal para contener la plaga.











































