Con un pronóstico que señala un 50% de probabilidades de lluvias superiores a las normales, Aguas Tunuyán Inferior informó que trabaja desde comienzos de año sobre cauces y desagües y pidió a los vecinos revisar obstrucciones que podrían agravar anegamientos.
El posible aumento de las precipitaciones durante los próximos meses volvió a poner la atención sobre el estado de los cauces y desagües del Este mendocino. Jorge Sosa, subdelegado de Aguas Tunuyán Inferior, explicó en Mañanas de Ciudad, por Ciudad FM 90.5, que los trabajos preventivos comenzaron a principios de año y que actualmente existe una coordinación con Hidráulica y los municipios de la región.
Sosa señaló que los pronósticos manejados por los organismos indican aproximadamente un 50% de probabilidades de que las lluvias sean superiores a las normales, aunque remarcó que eso no significa anticipar un escenario extremo.
“No soy amigo del miedo, pero sí del cuidado”, sintetizó durante la entrevista, al pedir cautela frente a los pronósticos y, al mismo tiempo, preparación ante eventuales tormentas.
TRABAJOS EN SAN MARTÍN, JUNÍN Y EL RÍO TUNUYÁN
El funcionario explicó que ya mantuvo reuniones con los intendentes de Rivadavia, Junín y San Martín y que existe una agenda de intervenciones consideradas prioritarias.
Entre los trabajos mencionó un desagüe de aproximadamente 3.000 metros en San Martín, otro que se encuentra en ejecución en Junín y tareas realizadas sobre el río a la salida del dique Venegas, donde se retiró una importante acumulación de sedimentos.
Según Sosa, la limpieza de ese sector permitió mejorar la protección del dique y mantener condiciones adecuadas para la distribución del agua hacia la Zona Este.
También aclaró que las responsabilidades se encuentran distribuidas: Irrigación interviene fundamentalmente sobre los cauces vinculados al riego, mientras que Hidráulica tiene incumbencia sobre otros sectores del río y los municipios sobre determinados desagües pluviales.
LA ADVERTENCIA A LOS VECINOS
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista estuvo relacionado con los desagües que fueron obstruidos durante años de sequía.
Sosa explicó que existen sectores donde frentistas taparon cauces para construir accesos vehiculares, ampliar entradas o extender terrenos, lo que actualmente puede convertirse en un obstáculo para el escurrimiento del agua.
“El primer vecino que se va a inundar, si hubiera una lluvia, va a ser el vecino que tenga tapado su puente”, advirtió.
Por ese motivo pidió que cada propietario revise si su ingreso vehicular está bloqueando un desagüe y, cuando corresponda, realice las adecuaciones necesarias.
El subdelegado explicó que Irrigación puede intervenir antes y después de esos cruces, pero que resulta muy difícil resolver individualmente cada puente construido por particulares.
BASURA EN LOS CAUCES, OTRO PROBLEMA
Durante la conversación también se abordó la acumulación de residuos.
Sosa reconoció que continúan existiendo problemas principalmente en cauces que atraviesan sectores urbanos o densamente poblados y pidió a la comunidad evitar arrojar basura.
El funcionario diferenció los cauces de riego de los desagües y remarcó la necesidad de conservar ambos sistemas en condiciones para que puedan cumplir correctamente su función.
DÓNDE REALIZAR DENUNCIAS
Las denuncias relacionadas con cauces de riego pueden realizarse ante las inspecciones correspondientes de Irrigación.
Sosa aclaró además que la Subdelegación de Rivadavia puede recibir reclamos y derivarlos al área competente. También indicó que los municipios pueden actuar como vía de contacto cuando los vecinos no saben exactamente a qué organismo dirigirse.
El mensaje final fue de prevención más que de alarma: el posible fenómeno de El Niño representa, según sostuvo, una oportunidad para recuperar desagües, reabrir sectores obstruidos y preparar la infraestructura ante eventuales lluvias más abundantes.





































