Rivadavia atravesó entre 1924 y 1926 un período de profundas transformaciones políticas, institucionales y urbanas. La inauguración del antiguo edificio municipal, las intervenciones provincial y comunal, las disputas entre lencinistas, radicales y liberales, las primeras decisiones sobre servicios públicos, salarios, becas, calles y espacios municipales formaron parte de una etapa que Enrique Pizzuto reconstruyó en HOLA GENTE, por Ciudad FM 90.5.
El periodista e historiador Enrique Pizzuto volvió a recorrer la memoria de Rivadavia en el programa conducido por Oscar Mila, Celeste González y Pilar Campagnolo. En esta oportunidad, el relato se concentró principalmente en los años 1924, 1925 y 1926, un período atravesado por una intensa actividad política y por decisiones que muestran cómo funcionaba el departamento hace un siglo.
Uno de los puntos centrales fue el antiguo Palacio Municipal de Rivadavia. Pizzuto situó su inauguración en junio de 1924 y recordó que aquel edificio permaneció durante décadas como una referencia institucional del departamento, hasta su posterior demolición, una decisión que, según señaló durante la entrevista, generó controversias y divisiones.
La reconstrucción histórica permitió conocer también quiénes integraban el Honorable Concejo Deliberante de aquel momento. Entre los nombres mencionados aparecen Luis Gargantini, Rodolfo Sam, José Cornejo, Custodio Gómez, Francisco Puebla, Félix Cipitelli, Gubercindo Contreras, Manuel Cardama y Benigno Olivares.
A partir de esos nombres, Pizzuto fue enlazando la historia institucional con la historia comercial y familiar del departamento. Recordó, por ejemplo, que Félix Cipitelli fue uno de los fundadores de Casa Italia y estuvo relacionado con una antigua agencia de automóviles ubicada en una esquina que posteriormente tuvo otros usos comerciales y que hoy forma parte de otro paisaje urbano de Rivadavia.
El escenario político de aquellos años era particularmente complejo. Según explicó Pizzuto, César Chuffini ejercía como intendente y una parte importante de los concejales respondía al lencinismo, corriente política surgida dentro del radicalismo mendocino pero enfrentada con sectores de la Unión Cívica Radical nacional.
“Había un poco de radicales, había un poco de liberales y la mayoría eran lencinistas”, explicó Pizzuto al describir la conformación política local de aquella etapa.
Ese contexto provincial terminó teniendo consecuencias directas en Rivadavia. El historiador recordó que el 12 de noviembre de 1924 la provincia quedó bajo intervención federal y Enrique Mosca asumió como interventor, en medio de las disputas entre el Gobierno nacional y el lencinismo mendocino.
La intervención llegó posteriormente a la comuna. En 1925, según la reconstrucción realizada durante la entrevista, la Municipalidad de Rivadavia fue intervenida y el cargo quedó primero en manos del capitán Eliseo Martínez y posteriormente de otro militar, Mauricio Alonso.
“No tenemos registros históricos de las medidas llevadas a cabo por estos militares”, aclaró Pizzuto al referirse a aquel período de administración comunal.
El escenario volvió a modificarse en 1926. Tras las elecciones generales realizadas en enero, el lencinismo volvió a imponerse en Mendoza y Alejandro Orfila llegó a la gobernación, según lo relatado durante la entrevista. Pizzuto también señaló que La Paz fue el único departamento donde triunfaron los liberales.
En Rivadavia, el 22 de enero César Chuffini volvió a ser elegido intendente por el Concejo Deliberante. Sin embargo, Pizzuto describió una situación llamativa: mientras el cuerpo deliberativo elegía intendente, la administración seguía formalmente en manos de la intervención.
“Paralelamente, estando el interventor, el Concejo Deliberante elige intendente a Chuffini. Entonces hay un cortocircuito ahí”, explicó el historiador.
Las actas municipales de la época también permiten conocer aspectos cotidianos de la administración. El Concejo resolvió sesionar dos veces por semana, los miércoles y sábados a las 9 de la mañana, con media hora de tolerancia, un dato que muestra una dinámica institucional diferente a la actual.
Entre los asuntos tratados aparecían temas vinculados al agua corriente, contratos con empresas, concesiones municipales, el mercado y el matadero. Pizzuto recordó que también se discutió la posibilidad de comprar un automóvil para la intendencia, aunque la propuesta fue rechazada.
Uno de los capítulos más curiosos de la entrevista surgió cuando aparecieron referencias a una denominada “casa de tolerancia” que funcionaba en la villa. De acuerdo con las actas citadas por Pizzuto, se solicitó una inspección del lugar, aunque no quedó especificada la razón concreta que motivó aquella intervención.
Posteriormente se aprobó una reparación del edificio y se destinó una partida para adquirir elementos gimnásticos y deportivos. Según la reconstrucción realizada por el historiador, aquel espacio terminó funcionando durante un período como gimnasio.
El análisis de las actas también dejó al descubierto decisiones relacionadas con educación y políticas sociales. Se otorgaron becas para estudiantes de la Escuela Normal y, ya durante 1926, se aprobaron recursos para ampliar el Mercado Municipal.
Otro dato destacado fue la política salarial de la comuna. A partir del 1 de mayo se dispuso, según recordó Pizzuto, un incremento del 20% para los peones y trabajadores municipales en general, mientras que los carreros recibieron un aumento del 30%. Durante la entrevista se explicó que estos últimos cumplían tareas comparables con las actuales labores de recolección de residuos y afrontaban condiciones especialmente difíciles.
La transformación urbana también formó parte del recorrido histórico. Una de las medidas mencionadas fue la expropiación de terrenos para avanzar con la apertura y prolongación de calles.
Pizzuto se detuvo especialmente en la actual calle Anzorena. Según explicó, antiguamente el trazado estaba identificado como calle San Martín, pero las posteriores modificaciones y extensiones fueron configurando la denominación que hoy conocen los vecinos.
“Empieza la apertura de calles, específicamente la calle San Martín”, relató, vinculando aquella decisión de hace un siglo con el desarrollo urbano posterior de Rivadavia.
La conversación también derivó hacia la presencia del general José de San Martín en la memoria urbana de Mendoza y hacia antiguas discusiones históricas sobre la relación política entre Bernardino Rivadavia y el Libertador.
Pizzuto recordó una publicación realizada a partir de una fotografía histórica vinculada con una antigua estatua de San Martín y señaló que ese material generó debate en redes sociales sobre la falta de referencias al Libertador en Rivadavia.
“Lo único que tenemos es el nombre de San Martín, pero no tenemos ni un busto”, sostuvo durante la conversación, al plantear la posibilidad de generar algún tipo de reconocimiento histórico local.
En ese tramo también recordó una apreciación atribuida al historiador Felipe Pigna acerca de los nombres de Rivadavia y General Alvear y sus diferencias históricas con San Martín, presentada durante el programa como parte de las discusiones y controversias que siguen despertando personajes políticos de comienzos del siglo XIX.
Más allá de las anécdotas, la entrevista mostró cómo las actas, nombres de calles, edificios desaparecidos, comercios, bodegas y antiguas familias permiten reconstruir la vida política y social del departamento.
La Rivadavia de hace cien años debatía sobre agua corriente, mercados, salarios, calles, becas, transporte, concesiones y servicios municipales mientras atravesaba intervenciones políticas y cambios de gobierno. Muchos de esos asuntos, aunque bajo circunstancias completamente diferentes, siguen formando parte de las discusiones de cualquier ciudad.
La participación de Enrique Pizzuto en HOLA GENTE continuará recorriendo distintos períodos de la historia departamental, recuperando documentos y acontecimientos que permiten comprender cómo se fue construyendo la Rivadavia actual. La entrevista completa en Ciudad FM ofrece el recorrido íntegro por aquellos años y las historias que todavía permanecen escondidas detrás de calles, edificios y apellidos conocidos del departamento.






































