UNA ENCUESTA MARCA DESGASTE DE CORNEJO Y POSICIONA A PETRI EN MENDOZA

 

El analista Aníbal Urios describió un escenario electoral atravesado por el cansancio con la dirigencia política y la búsqueda de una nueva etapa. Explicó el crecimiento de Luis Petri, la situación del oficialismo provincial y los límites de una eventual disputa interna.

La imagen del gobernador Alfredo Cornejo, el posicionamiento de Luis Petri y las expectativas del electorado de Mendoza fueron los ejes de una entrevista con Aníbal Urios, de DC Consultores, en ANTES DE VER EL SOL. Durante la conversación con Hugo Lombardi, el analista presentó su interpretación de un relevamiento de opinión y sostuvo que existe una demanda de continuidad institucional acompañada de cambios en el liderazgo político.

Uno de los datos que destacó corresponde a una pregunta sobre el principal motivo de cansancio de los mendocinos. Según los resultados mencionados por Urios, aproximadamente el 47 % de las respuestas se concentró en los políticos y cerca del 23 % en la inseguridad. El consultor explicó que esas alternativas habían surgido de respuestas abiertas recogidas en una medición anterior. Los porcentajes fueron expuestos en el programa, sin que la transcripción incluyera la ficha técnica, el tamaño de la muestra ni el margen de error.

Para Urios, el resultado no implica que la inseguridad haya dejado de preocupar, sino que expresa un malestar más amplio con la manera en que se ejerce la política. Consideró que una parte del electorado ya no encuentra suficientes las explicaciones sobre por qué determinados problemas no pueden resolverse. En esa línea, señaló que la ciudadanía reclama planificación, propuestas concretas y resultados que se perciban en la vida cotidiana.

El especialista describió al gobierno provincial como una gestión que, desde la mirada de los encuestados, habría llegado a un límite en su capacidad de ofrecer novedades. Su planteo no consistió en negar la existencia de políticas en marcha, sino en señalar que una porción del electorado desearía una nueva conducción capaz de acelerar decisiones vinculadas con la economía, el empleo y el desarrollo.

En ese escenario ubicó a Luis Petri como una figura con proyección electoral propia. Según la lectura presentada en la entrevista, parte de su crecimiento se relaciona con el desgaste de Cornejo y otra parte con la capacidad del dirigente de reunir adhesiones más allá de una estructura partidaria. Urios sostuvo que son pocos los referentes de La Libertad Avanza que cuentan con un caudal personal comparable.

Durante el intercambio se mencionó una cifra cercana al 48 % vinculada con la disposición a votar a Petri en el escenario consultado. El analista aclaró que una manifestación de preferencia inicial no equivale necesariamente al porcentaje de votos que se obtendría en una elección. El comportamiento del electorado puede modificarse con la campaña, las candidaturas definitivas y la aparición de nuevas alternativas.

En el grupo de posibles aspirantes a la gobernación, Urios nombró también a Ulpiano Suárez y Matías Stevanato. A su juicio, el calendario político reduce las posibilidades de que una figura sin construcción previa irrumpa y compita de igual a igual con dirigentes ya instalados. Sin embargo, admitió que el escenario puede cambiar en los meses siguientes.

Otro punto abordado fue la posibilidad de una interna o una competencia entre sectores que hoy comparten espacios o electores. Urios consideró que intentar imponer candidaturas por encima de las preferencias registradas podría generar rechazo. Comparó esa tensión con otras experiencias de liderazgo político y advirtió que los acuerdos de cúpula no siempre se traducen en aceptación social.

El consultor vinculó además el cansancio con las peleas entre dirigentes con una exigencia de mayor pragmatismo. En su interpretación, las disputas personales y los enfrentamientos repetidos pierden eficacia cuando no van acompañados por propuestas sobre vivienda, producción, empleo, seguridad o funcionamiento del Estado.

La conversación también incluyó el resultado electoral de Brasil y las estrategias de campaña de Lula, mencionado como ejemplo de un candidato que, según Urios, buscó ampliar sus apoyos y modificar el tono de su mensaje. La comparación sirvió para reforzar su idea de que las campañas deben comprender las preocupaciones concretas de los votantes y no limitarse a la identidad partidaria.

Hacia el cierre, Urios planteó que los ciclos de poder tienen una duración y que ninguna conducción conserva indefinidamente la misma capacidad de ordenar al resto de los actores políticos. Sus afirmaciones constituyen una interpretación del consultor sobre el clima electoral mendocino; no una definición anticipada del resultado de futuras elecciones. La evolución de las alianzas, la decisión de los candidatos y nuevas mediciones serán determinantes para conocer si la tendencia se sostiene.

spot_img

ÚLTIMAS NOTICIAS

ÚLTIMAS NOTICIAS

spot_img