Quebrado internamente y sin un liderazgo claro, la fuerza que condujo a JxC se resquebraja por la compleja integración al Gabinete de los libertarios; la puja de poder entre los altos mandos
“Esto es un sálvese quien pueda, no es el Pro”. En el ocaso de una semana frenética por el arrasador triunfo de La Libertad Avanza en el balotaje y las complejas negociaciones por el armado precario del futuro Gabinete, uno de los máximos referentes del partido fundado por Mauricio Macri en 2002 observaba con indignación y fastidio el caos interno que provocó el ascenso en el poder de Javier Milei. La decisión de Patricia Bullrich de aceptar el ofrecimiento del presidente electo para volver a ser ministra de Seguridad constituyó el corolario de una seguidilla de días plagados de confusión, estupor e incertidumbre por la tensa integración entre Pro y el espacio de los libertarios.
Parecen capítulos inconexos, pero forman parte de la misma serie: la honda crisis que provocó en Pro la derrota electoral del 22 de octubre. Acostumbrado a liderar JxC hasta la debacle en las últimas elecciones presidenciales, el partido creado por Macri no logra articular un plan para encarar la nueva etapa y transitar el traspaso a un rol secundario. Es que el Pro, que ya no conduce, se dispone a acompañar a Milei. Pero no sabe “cómo”.
Sin una estrategia unificada, el repliegue de Macri por su viaje a Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos en plena negociación por los cargos en el Gabinete del líder de los libertarios abrió la puerta a un cuentapropismo político. “Esto es una vergüenza, un desastre. Todo estuvo mal hecho”, se queja un dirigente de la plana mayor de Pro, atónito por la mala praxis de sus compañeros.
Esas dificultades se explican por la ausencia de un plan de acción para negociar en bloque con Milei, quien se siente empoderado por la aplastante diferencia que le sacó a Massa, pese a que apenas tendrá 8 senadores y unos 40 diputados. Los estrategas de Milei creen que el aporte de la fiscalización de Pro no fue decisivo como se había especulaba en la previa de la compulsa, ya que el libertario ganó con holgura, por casi 12 puntos sobre Sergio Massa. Dicho de otro modo: consideran que el Pro no le puede facturar ese servicio a Milei. Es más, deslizan que pusieron “demasiadas condiciones” para fiscalizar y que Ritondo se sumó último momento debido al rechazo de los libertarios a contar con asistencias de exaliados de Emilio Monzó.











































