A 54 años del nacimiento del básquet organizado en Rivadavia, el presidente de Rivadavia Básquet, Mario Sosa, realizó un profundo análisis sobre la actualidad deportiva, económica e institucional del club. En diálogo con el programa Antes de Ver el Sol, de Ciudad FM, reconoció que la continuidad en la Liga Argentina aparece hoy como un escenario complejo debido a los altos costos de competencia.
La institución celebró este 22 de mayo un nuevo aniversario de una historia que comenzó en 1971 y que convirtió al básquet rivadaviense en uno de los referentes deportivos más importantes de Mendoza. En ese marco, Mario Sosa repasó el crecimiento del club durante las últimas décadas y reflexionó sobre los desafíos que enfrenta la disciplina en la actualidad.
Durante la entrevista con Hugo Lombardi y Hugo Videla en Antes de Ver el Sol, el dirigente recordó sus primeros vínculos con el deporte y cómo fue construyendo una relación que lo llevó desde las tribunas hasta la presidencia de la institución.
“Mis primeros recuerdos son yendo a ver al Atlético Rivadavia cuando era muy chico. Después llegaron las épocas del Polideportivo, los grandes equipos y más adelante el acompañamiento a mi hijo en las inferiores, que me terminó acercando a la dirigencia”, relató.
Sosa destacó el trabajo realizado por la comisión directiva durante las últimas dos décadas y recordó que el club acumula catorce temporadas consecutivas compitiendo en torneos nacionales.
“Nos tocó vivir esta etapa, peleándola como siempre y tratando de disfrutarla”, expresó.
Uno de los temas centrales de la conversación fue la reciente participación de Rivadavia Básquet en la Liga Argentina. El equipo no logró cumplir las expectativas deportivas que se había planteado al inicio de la temporada y quedó fuera de la etapa decisiva del campeonato.
“No se cumplieron las expectativas. Pensábamos estar en mitad de tabla o un poco más arriba si las cosas salían bien. Los resultados deportivos no fueron los que esperábamos”, reconoció.
Sin embargo, consideró que la experiencia sirve para realizar una autocrítica y analizar distintos aspectos que influyen en una campaña, más allá de lo estrictamente deportivo.
“Hay muchas cosas alrededor de un equipo: la logística, los viajes, la organización y las cuestiones presupuestarias. Todo eso influye y obliga a replantearse decisiones”, señaló.
Respecto al presente económico del básquet argentino, el presidente de Rivadavia fue contundente al describir la situación que atraviesan numerosos clubes del país. Incluso mencionó que varias instituciones están evaluando vender sus plazas en las categorías nacionales debido a los costos crecientes.
Consultado sobre la posibilidad de que Rivadavia participe nuevamente en la Liga Argentina durante la temporada 2026-2027, respondió con cautela.
“Hoy todavía es muy apresurado hablar de eso. Primero queremos cerrar esta temporada. Pero sí puedo adelantar que la situación se ve bastante complicada”, afirmó.
Según explicó, competir en la segunda categoría del básquet nacional requiere afrontar gastos cada vez mayores en viajes, alojamiento, alimentación y logística.
“Los números se escapan. Hay mucho viaje, mucha logística y el contexto económico del país no ayuda”, advirtió.
En ese sentido, también descartó cualquier posibilidad de pensar en una plaza para la Liga Nacional, la máxima categoría del básquet argentino.
“Para competir en Liga Nacional habría que multiplicar por tres el presupuesto actual. Hoy ni siquiera se puede pensar en eso”, sostuvo.
Sosa también compartió su mirada sobre la pérdida de convocatoria que experimenta el deporte en comparación con décadas anteriores. A su entender, la tecnología y el acceso masivo a contenidos deportivos internacionales modificaron los hábitos de consumo de las nuevas generaciones.
“Los chicos hoy siguen la NBA, la Euroliga o al Bayern Munich desde sus celulares. Antes eso no existía. Ir a la cancha era una de las pocas formas de ver deporte. Hoy tienen cientos de opciones”, explicó.
A nivel local, el dirigente aseguró que el objetivo inmediato es ser protagonista en la Superliga mendocina, torneo en el que el equipo ha mostrado una evolución positiva tras un inicio irregular.
“Creemos que tenemos plantel para pelear arriba. El equipo fue creciendo partido tras partido y hoy lo vemos competitivo”, afirmó.
Otro de los momentos destacados de la entrevista llegó cuando habló sobre las próximas elecciones institucionales, previstas para mediados de año. Allí reconoció que analiza seriamente la posibilidad de no continuar como presidente.
“Me parece que las renovaciones son buenas. Hay gente más joven, con otras energías y otras ideas. Si hoy tuviera que dar un paso al costado, estaría dispuesto a hacerlo”, manifestó.
Incluso estimó que actualmente la posibilidad de dejar la presidencia es superior a la de continuar.
“Estoy en un siete y medio sobre diez de chances de irme”, reveló entre risas.
Finalmente, destacó dos de los principales logros de los últimos años: el fortalecimiento del trabajo en divisiones inferiores y la integración definitiva del básquet femenino dentro de la estructura institucional del club.
“Hemos crecido mucho en cantidad y calidad de jugadores en inferiores. Y también logramos integrar plenamente al básquet femenino dentro de la institución, algo que nos propusimos hace tiempo”, concluyó.
Mientras Rivadavia Básquet celebra sus 54 años de historia, la institución transita un momento de reflexión sobre su futuro deportivo e institucional, con el desafío de sostener un proyecto competitivo en un contexto económico cada vez más exigente. La entrevista completa puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM.









































