El mediodía del jueves en Rivadavia estuvo lejos de la rutina habitual. Un adolescente de 15 años fue víctima de un violento asalto tras bajar del colectivo en la esquina de Liniers y Perito Moreno. Lo que el delincuente no imaginó fue que la rápida reacción de la víctima y el coraje de varios vecinos convertirían su intento de huida en un fracaso rotundo.
Según el reporte oficial del Ministerio de Seguridad, el agresor —un hombre de 25 años— había viajado en la misma unidad de transporte público que el joven. Apenas éste descendió del colectivo, el delincuente lo interceptó y le arrebató su teléfono celular, un Motorola G-51, para luego escapar corriendo por la calle.
Sin quedarse paralizado, el menor comenzó a perseguir al ladrón, y en cuestión de segundos, varios transeúntes se sumaron al esfuerzo. Gracias a esa acción colectiva, el sospechoso fue interceptado a pocos metros del lugar del robo, mientras intentaba evadir a sus perseguidores.
Al llegar la policía, se realizó una requisa sobre el detenido, encontrando entre sus pertenencias el celular sustraído. El dispositivo fue secuestrado como prueba.
El sujeto quedó detenido y a disposición de la justicia. Interviene en la causa la Oficina Fiscal de Rivadavia.
El caso reabre el debate sobre la inseguridad en la zona y la falta de presencia policial, aunque también pone en valor la valentía de los ciudadanos que no dudaron en actuar. ¿Hasta cuándo los vecinos tendrán que hacer de policías?









































