En una edición reciente del programa Hola Gente, conducido por Oscar Mila en Ciudad FM 90.5, se abordó un tema tan complejo como desconocido para la mayoría: la afasia. La invitada fue Karen Macarena Dubé, fonoaudióloga, oriunda de Medrano, quien explicó con claridad y sensibilidad qué es este trastorno del lenguaje que afecta a millones de personas en el mundo.
El motivo de la entrevista fue el Día Mundial de la Concientización sobre la Afasia, que se conmemora cada 28 de junio. Karen comenzó definiendo la afasia como un trastorno que aparece cuando una persona sufre daño en las áreas del cerebro responsables del lenguaje. Puede afectar la capacidad de hablar, entender, leer o escribir, pero no está relacionada con la inteligencia ni con enfermedades mentales. “Las personas con afasia conservan sus pensamientos y personalidad, pero tienen dificultades para expresarlos”, explicó.
Utilizando una analogía impactante, describió cómo se siente vivir con afasia: “Es como estar despierto, con ganas de participar, pero las palabras no salen. O escuchar a alguien y no entender lo que dice, aunque sepas que habla tu idioma”.
La principal causa de este trastorno es el ACV (accidente cerebrovascular), que se estima provoca afasia en un 25 a 40% de los casos. Otras causas incluyen traumatismos craneales, tumores cerebrales, infecciones neurológicas y enfermedades degenerativas como el Alzheimer.
Karen también detalló los distintos tipos de afasia:
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Afasia de Broca, la más común, donde se comprende lo que se escucha pero hay dificultad para hablar.
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Afasia de Wernicke, donde se habla fluidamente pero con palabras sin sentido.
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Afasia Global, la forma más severa, que afecta tanto comprensión como expresión.
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Afasia Anómica, caracterizada por la dificultad para encontrar palabras específicas.
Consultada por los conductores sobre la edad de mayor riesgo, Dubé explicó que puede aparecer desde los 25 años en adelante, dependiendo del tipo de daño cerebral sufrido.
El diagnóstico, comentó, es realizado por un equipo interdisciplinario (neurólogos, fonoaudiólogos, psicólogos, terapeutas ocupacionales) a través de pruebas del lenguaje y estudios por imágenes. Si bien la recuperación total no siempre es posible, muchas personas logran mejorar notablemente con un tratamiento adecuado y constante. La rehabilitación incluye ejercicios para recuperar el habla, técnicas alternativas como el uso de gestos o aplicaciones, y el acompañamiento familiar.
Karen fue enfática en destacar el fuerte impacto emocional de la afasia: “Es como estar preso en tu propio cuerpo”, dijo. Por eso, además de la rehabilitación del lenguaje, el apoyo psicológico es esencial.
Sobre cómo relacionarse con una persona con afasia, Dubé ofreció valiosos consejos:
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Hablar claro y lento, sin gritar.
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Ser pacientes y dar tiempo para responder.
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Usar gestos o imágenes.
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No completar sus frases a menos que lo pidan.
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Valorar cada palabra que logren recuperar.
Finalmente, la fonoaudióloga señaló que el avance del tratamiento depende de cada caso. El compromiso de la persona, el trabajo interdisciplinario y, sobre todo, el apoyo familiar hacen la diferencia. “He visto pacientes mejorar mucho gracias a ese acompañamiento”, aseguró.
La entrevista, profunda y esclarecedora, dejó un mensaje claro: la afasia no elimina la esencia de la persona. Nos invita, como sociedad, a informarnos, a tener empatía y a no confundir dificultad en hablar con falta de inteligencia. En palabras de Dubé, “cada palabra recuperada es una conquista”.










































