En una entrevista exclusiva concedida al programa Antes de ver el sol, José Garavaglia, productor, tesorero de APROEM y presidente de la Cooperadora del INTA Junín, se refirió con contundencia a los recientes anuncios del Gobierno Nacional sobre la transformación del INTA y el Instituto Nacional de Vitivinicultura. Según lo anticipado, ambas instituciones dejarán de tener autonomía y pasarán a depender directamente del Ministerio de Economía, lo que genera una fuerte preocupación en el ámbito productivo regional.

Garavaglia fue enfático en remarcar el impacto negativo que esto podría tener en los productores, especialmente en una zona tan extensa y diversificada como la del Este mendocino. “El INTA no ha sido históricamente un lugar para meter gente a dedo. Todo ingreso ha sido muy exhaustivo. No veo un exceso de personal”, señaló al referirse al argumento oficial de un supuesto sobredimensionamiento estructural del organismo.

El productor explicó que en la estación experimental Junín trabajan apenas 46 personas, para cubrir una amplia zona que incluye Junín, San Martín, Santa Rosa y La Paz. “No tenemos una flota de vehículos moderna, hay modelos 2006, 2007. Tampoco recibimos presupuesto suficiente ni para combustible ni para hacer nuevos pozos de riego”, dijo, visiblemente preocupado.

Garavaglia destacó la importancia de la labor que realiza el INTA en la generación de conocimiento, experimentación y acompañamiento técnico. En ese sentido, invitó a conocer el banco de germoplasma de olivos que posee la estación de Junín, con más de 90 variedades únicas en Sudamérica: “Tenemos un equipo excelente, con un ingeniero a cargo, que prueba clones, variedades de ciruelas, adaptabilidad a zonas, resistencia al sol. Hay mucho trabajo silencioso que no se ve, pero que es fundamental”.

En relación con el nuevo modelo de conducción, donde el gobierno designará un directorio sin sueldos, Garavaglia expresó incertidumbre: “No sabemos cómo va a cambiar el trabajo del INTA con esta nueva estructura. Lo que sí sabemos es que sin este respaldo técnico, los productores quedamos a merced de intereses privados”.

Sobre el rol de la Mesa de Enlace, sostuvo que faltó respaldo político y participación para evitar este avance sobre la autonomía del INTA. “Con este gobierno o el que venga, puede pasar que se lo use para meter gente políticamente. Por eso defendemos su independencia”, afirmó.

Garavaglia llamó a una revisión seria, pero no a una poda arbitraria. “Quizás la auditoría muestre que hacen falta más materiales o más personal, no menos. El Gobierno debería sentarse con los productores, escuchar y ver la realidad desde el territorio”, concluyó.

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