El pasado sábado, en las instalaciones del Polideportivo de Rivadavia, se llevó a cabo un emotivo acto en el que se homenajeó a nueve representantes del deporte local, colocando sus nombres en las calles internas del predio.
Durante la cobertura en vivo de Hola Gente, el corresponsal Jorge Simón dialogó con familiares y allegados de los homenajeados, quienes compartieron recuerdos y emociones.
La esposa de Guillermo Vanini expresó que, con el tiempo, el dolor se transforma y reconforta recibir este tipo de gestos:
«Es un mimo para la familia. Atravesamos un dolor inmenso, pero para el futuro, verán su nombre y se preguntarán quién fue. Muere quien se olvida, y aquí la alegría es saber que ellos no van a ser olvidados».
El hijo del recordado referente del rugby, destacó:
«No es solo un homenaje a personas que contribuyeron al deporte, sino al deporte en general. Mi viejo siempre tuvo la capacidad de meterse en el día a día de todos y hacer grandes aportes».
La Madre de la atleta Antonella Marinozi, habló del orgullo de ver reconocida la trayectoria de su hija:
«Aprendí a vivir con el dolor, pero el legado que ella dejó me hace honrarla. Estamos de paso en esta vida y lo más importante es dejar huellas».
La esposa de Walter Moyano recordó la pasión futbolera de su marido:
«Jugó toda su vida al fútbol, fue técnico y siempre estuvo vinculado al deporte. Ser homenajeado después de la muerte y tener su nombre en una calle del Poli es un orgullo». Su hijo agregó que este reconocimiento “trasciende en el tiempo” y que “no todos reciben un gesto así”.
Las tías de Franco Arancibia, joven basquetbolista fallecido, destacaron que el homenaje es un ejemplo para la comunidad:
«Todos nos identificamos con alguien del deporte. Franco dejó mucho por el básquet y para las generaciones que lo conocieron».
El concejal Luis García explicó:
«La idea fue combinar figuras históricas con jóvenes que dieron mucho por el deporte y que partieron muy pronto».
Entre las propuestas surgidas durante la transmisión, varios familiares coincidieron en embellecer los carteles con flores o fotos, para que las futuras generaciones puedan reconocer no solo los nombres, sino también los rostros y la historia de quienes hicieron grande al deporte de Rivadavia.

















































