En el programa Antes de ver el sol, conducido por Hugo Lombardi, se expuso una situación crítica ocurrida en el Hospital Saporiti, tras el cierre del servicio de neonatología.
El médico neonatólogo Sebastián Morcos relató que intervino en un parto de urgencia sin estar de guardia, en un contexto marcado por la falta de organización y recursos disponibles.
Según explicó, el nacimiento se produjo de manera inminente mientras él aguardaba definiciones sobre su situación laboral, luego del cierre del área. En ese momento, el hospital no contaba con el servicio activo ni con el equipamiento accesible, ya que la neonatología se encontraba cerrada bajo llave.
Morcos advirtió que, si bien el bebé nació en buenas condiciones, la situación representó un riesgo potencial ante cualquier complicación. En ese sentido, remarcó que la falta de acceso inmediato a equipamiento especializado puede comprometer la atención en casos críticos.
Además, señaló deficiencias en la logística hospitalaria, como dificultades para encontrar insumos básicos y la ausencia de protocolos claros ante emergencias. También denunció que no hay médicos neonatólogos de guardia programados tras el cierre del servicio.
Otro punto crítico fue el traslado de recién nacidos, que —según el profesional— no se habría realizado bajo las condiciones adecuadas, lo que incrementa los riesgos para los pacientes.
El médico también cuestionó el impacto de la medida en la comunidad, especialmente para quienes viven en zonas alejadas, y consideró que la decisión de cerrar el servicio fue desacertada.
El caso reaviva el debate sobre el acceso a la salud en el este mendocino y las consecuencias de la reestructuración del sistema sanitario en hospitales departamentales.










































