En el programa Antes de ver el sol, la senadora peronista Adriana Cano analizó la sanción definitiva del Presupuesto 2026 de Mendoza, aprobado en el Senado con 35 votos a favor y 3 en contra, entre ellos dos legisladores del justicialismo y uno del Partido Verde. Cano, una de las senadoras del PJ que acompañó la pauta enviada por el Ejecutivo, explicó los motivos de su voto y advirtió sobre el carácter “austero y ajustado” del proyecto.
Consultada por el periodista Hugo Lombardi sobre los aspectos centrales del presupuesto y la división interna del peronismo, Cano aseguró que se trata de un presupuesto “muy sobrio, de ajuste, que no expande recursos para abordar problemáticas cotidianas”. Señaló que no prevé ampliaciones significativas en áreas sensibles como salud pública, atención primaria, seguridad o educación, y que tampoco reconoce financiamiento garantizado para algunas obras que dependen ahora de la búsqueda de crédito.
A pesar de sus críticas al contenido, Cano afirmó que dejar a Mendoza sin presupuesto hubiese sido “más riesgoso”, ya que activaría la Ley de Responsabilidad Financiera y obligaría a reconducir el presupuesto anterior, con valores devaluados y “una discrecionalidad absoluta del gobernador” para modificar partidas sin intervención legislativa. Por eso, remarcó que el acompañamiento respondió a “responsabilidad institucional y política”, especialmente considerando que el peronismo gobierna siete municipios que necesitan previsibilidad para 2026.
Respecto a las cifras, Cano detalló que el presupuesto contempla 6.292 billones de pesos, mientras que los recursos proyectados alcanzan solo 5.644 billones, lo que genera un déficit financiero de 648 mil millones de pesos. En ese marco, cuestionó el discurso oficial del equilibrio fiscal:
“No hay equilibrio fiscal con un presupuesto con déficit. Ese relato se cae a pedazos cuando lo que necesitás es endeudarte casi desesperadamente para ordenar las cuentas.”
Comparó la situación con la economía familiar: orden administrativo no significa equilibrio real si depende del endeudamiento. “Mendoza realiza el ajuste con una tarjeta de crédito en la mano”, graficó.
Sobre obra pública, Cano indicó que el presupuesto destina 800 mil millones de pesos, cerca del 14% del total, pero remarcó que gran parte de ese gasto surge como respuesta a la paralización de la obra pública nacional:
“Un gobierno nacional al que este gobierno provincial avala y aplaude cortó la obra pública. Ahora la provincia debe hacerse cargo con recursos propios, y eso genera déficit.”
En cuanto a los impuestos, la senadora anticipó fuerte aumento tanto en el inmobiliario como en el automotor, incluso por encima de la inflación. Explicó que cambió el sistema de valuación de vehículos, ahora determinado por un organismo nacional privado, lo que impactará directamente en los montos a pagar.
La entrevista se vio interrumpida en varias ocasiones por problemas de señal, y quedó pendiente abordar temas como el financiamiento educativo, la administración de fondos por parte de los departamentos y el fondo compensador.







































