VADILLO ADVIERTE SOBRE DÉBITOS DIRECTOS Y EL RIESGO PARA CUENTAS SUELDO


Mario Vadillo analizó en Mañanas de Ciudad el alcance de los débitos vinculados a préstamos y deudas y advirtió sobre el riesgo que, según su interpretación, pueden representar para quienes cobran sus ingresos en cuentas bancarias. El abogado también explicó qué pasos recomienda seguir ante descuentos desconocidos o no autorizados.

Durante una entrevista con Carina Coria en Mañanas de Ciudad, por Ciudad FM 90.5, el abogado Mario Vadillo cuestionó el funcionamiento de los mecanismos de débito asociados a préstamos, adelantos de haberes y otras obligaciones financieras, y puso el foco especialmente en las cuentas donde trabajadores, monotributistas y jubilados reciben sus ingresos.

La conversación surgió a partir de la preocupación por cambios en los mecanismos utilizados por bancos y billeteras virtuales para el cobro de cuotas vencidas o deudas. Vadillo sostuvo que uno de los principales problemas aparece cuando el débito automático forma parte de las condiciones aceptadas al momento de contratar un crédito.

“No es un débito cualquiera, esto es parte de tu contrato de préstamo”, afirmó al describir el escenario en el que una entidad puede incorporar el débito como una condición esencial de la operación crediticia.

Según explicó durante la entrevista, una de sus mayores preocupaciones tiene que ver con el porcentaje de los ingresos que eventualmente puede terminar destinado al pago de deudas. Vadillo cuestionó especialmente que se tome como referencia un porcentaje calculado sobre ingresos declarados al momento de solicitar un préstamo, porque la situación económica de una persona puede modificarse posteriormente.

El abogado remarcó que una persona puede perder su trabajo, sufrir una reducción de ingresos o acumular obligaciones con distintas entidades, por lo que advirtió sobre el impacto que podría producir la suma de débitos sobre una misma cuenta.

“Es una barbaridad. Es un atropello y es generar mayor endeudamiento a las familias argentinas”, sostuvo Vadillo durante Mañanas de Ciudad. En la misma intervención afirmó que, según su estimación, millones de familias atraviesan situaciones de endeudamiento.

Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la información que reciben los consumidores al contratar productos financieros. Vadillo señaló que actualmente gran parte de las condiciones contractuales se encuentran digitalizadas y que, en numerosos casos, el usuario acepta una oferta inicial mientras el detalle completo queda disponible en los sitios web de las entidades.

Según su análisis, esto vuelve más difícil comprender el alcance real de determinadas autorizaciones.

Vadillo señaló que algunos contratos pueden incorporar como condición el mantenimiento del débito automático durante toda la vigencia del crédito y advirtió que, si aparece un conflicto, el consumidor puede terminar necesitando una instancia judicial para detener determinados descuentos.

El abogado cuestionó especialmente esa situación cuando afecta a personas con bajos recursos o elevados niveles de endeudamiento, porque recurrir a un profesional y promover una acción judicial puede transformarse en una barrera adicional.

Durante la entrevista también cuestionó el papel de las instituciones financieras en el otorgamiento de créditos y sostuvo que, en determinados casos, se habrían concedido préstamos sin una evaluación adecuada del riesgo crediticio.

Vadillo explicó que el denominado “scoring” es utilizado por las entidades para medir ese riesgo antes de prestar dinero y consideró que existe una contradicción cuando se facilita el acceso al crédito y posteriormente se intenta asegurar el cobro directamente sobre las cuentas donde las personas reciben sus ingresos.

Uno de los segmentos de mayor utilidad práctica de la entrevista estuvo dedicado a qué hacer cuando aparece un débito que el titular de la cuenta no reconoce.

Vadillo recomendó, como primera medida, impugnar formalmente los débitos desconocidos o no autorizados.

Según explicó, el reclamo puede realizarse mediante una nota presentada ante la entidad financiera. Indicó que no requiere necesariamente lenguaje jurídico, pero sí debe identificar claramente el débito cuestionado, expresar que no corresponde y solicitar tanto su eliminación como, cuando corresponda, la devolución del dinero debitado.

También aconsejó conservar una constancia de recepción.

En caso de que la entidad se niegue a recibir la presentación, Vadillo señaló que puede dejarse constancia en el libro de quejas y conservar una fotografía del reclamo. Posteriormente, explicó, el consumidor puede recurrir a Defensa del Consumidor.

Para situaciones de mayor gravedad, como aquellas en las que los débitos afectan una parte sustancial de los ingresos, recomendó evaluar el envío de una carta documento a la institución financiera dejando constancia del desconocimiento o cuestionamiento de los descuentos.

El abogado señaló además que Defensa del Consumidor representa una instancia sin costo para intentar alcanzar una conciliación antes de avanzar, si fuera necesario, hacia una presentación judicial.

La educación financiera fue otro de los ejes abordados durante Mañanas de Ciudad.

Consultado sobre cuánto conocen los consumidores mendocinos acerca de sus derechos frente a bancos y financieras, Vadillo fue contundente: “La situación es de uno”, al calificar el nivel de conocimiento en una escala del uno al diez.

El abogado relacionó esa falta de información con la multiplicación de ofertas digitales de tarjetas, préstamos y otros servicios financieros que aparecen durante compras por internet o a través de distintas plataformas.

Según sostuvo, muchas propuestas comerciales están diseñadas profesionalmente para facilitar la contratación y pueden dificultar que el usuario comprenda el costo final del financiamiento.

“Hay un engaño preparado”, afirmó al referirse a determinadas estrategias utilizadas para ofrecer productos financieros a consumidores que, posteriormente, pueden tener dificultades para afrontar los pagos.

La situación de los jubilados ocupó un capítulo especial de la entrevista.

Vadillo sostuvo que los haberes previsionales poseen una protección particular y remarcó que, según su interpretación jurídica, la jubilación es inembargable salvo determinadas excepciones vinculadas a obligaciones alimentarias.

“La jubilación es intocable”, expresó durante la entrevista.

En ese contexto, recomendó prestar especial atención a los productos adicionales que las entidades ofrecen sobre las cuentas previsionales.

Según Vadillo, uno de los riesgos aparece cuando el jubilado acepta tarjetas, promociones u otros servicios y la cuenta originalmente utilizada para percibir el haber adquiere características comerciales que permiten incorporar diferentes débitos.

“Entonces esa es la trampa”, afirmó al explicar el mecanismo que, según su interpretación, puede terminar exponiendo los ingresos previsionales a descuentos vinculados con otros productos contratados.

Vadillo aconsejó que, ante problemas reiterados, el titular analice el cambio de la cuenta donde percibe sus haberes hacia otra entidad con la que no mantenga acuerdos comerciales, y que posteriormente realice las impugnaciones correspondientes sobre los débitos que considere improcedentes.

También cuestionó las tasas de determinados adelantos de haberes y préstamos y sostuvo que, mediante débitos previamente autorizados, el porcentaje descontado de los ingresos puede resultar considerablemente mayor al que, según explicó, podría alcanzar un embargo judicial.

La entrevista dejó así dos ejes centrales: la advertencia de Vadillo sobre el impacto que pueden tener los débitos vinculados a obligaciones financieras y la necesidad de que cada usuario conozca qué autorizó, controle periódicamente los movimientos de sus cuentas y reclame formalmente cuando detecte descuentos que no reconoce.

La entrevista completa a Mario Vadillo en Mañanas de Ciudad puede verse a través de las plataformas de Ciudad FM.

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