La abogada argentina Agostina Páez, de 29 años, quedó a un paso de regresar al país tras una audiencia judicial realizada este martes en Río de Janeiro, donde está imputada por injuria racial.
El hecho que originó la causa ocurrió el 14 de enero de 2026, en un bar del barrio Ipanema, una de las zonas turísticas más concurridas de la ciudad brasileña. Según la investigación, Páez protagonizó una discusión con empleados del lugar por el cobro de una cuenta y, en ese contexto, realizó gestos y expresiones racistas hacia camareros, lo que fue registrado en video y luego se viralizó.
A partir de ese episodio, la Justicia de Brasil inició una causa penal por injuria racial, delito que en ese país tiene penas de hasta cinco años de prisión y que incluso puede agravarse. Inicialmente, la fiscalía había impulsado tres denuncias, lo que elevaba la expectativa de condena a un máximo de 15 años.
Sin embargo, durante la audiencia, la acusación fue reducida a un solo delito, al considerarse como un hecho continuado con varias víctimas. Esto implicó un cambio clave en el escenario judicial: la pena pasaría a ser mínima y excarcelable, con posibilidad de reemplazo por trabajos comunitarios y una reparación económica.
Desde enero, Páez permanece en Brasil bajo medidas restrictivas: tobillera electrónica, arresto domiciliario y prohibición de salir del país.
Tras la audiencia, su defensa confirmó que la fiscalía y la querella no se oponen a que regrese a la Argentina, aunque todavía resta que el juez defina el monto de la fianza y las condiciones finales. Se estima que la resolución podría conocerse en los próximos días.
Al salir del tribunal, Páez pidió disculpas y expresó: “Fue la peor experiencia de mi vida”, además de señalar que espera volver pronto al país.
El caso generó fuerte repercusión tanto en Brasil como en Argentina, no solo por la gravedad de los hechos sino también por las diferencias legales: en Brasil, el racismo está tipificado como delito penal con sanciones severas.











































