Una mancha, un bulto o una lastimadura que no desaparece en dos semanas requiere una consulta profesional. La odontóloga Antonella Debandi explicó cómo realizar un autoexamen, cuáles son los principales factores de riesgo y por qué la detección temprana puede mejorar el pronóstico del cáncer bucal.
El cáncer bucal puede afectar diferentes estructuras de la boca y comenzar con lesiones pequeñas que muchas veces son ignoradas. La odontóloga Antonella Debandi, integrante del Servicio de Odontología del Hospital Perrupato, participó de una entrevista en Hola Gente, el programa conducido por Oscar Mila y Pilar Campagnolo en Ciudad FM 90.5, y detalló las señales que justifican una consulta.
Debandi explicó que esta enfermedad puede comprometer los labios, las encías, la lengua, el paladar, las mejillas, el piso de la boca, los maxilares y sectores próximos a la faringe. Por esa diversidad de localizaciones, recomendó conocer el aspecto habitual de la propia boca y observar periódicamente cualquier modificación.
“Es muy importante observarnos la boca y ver qué es lo normal”, señaló.
La odontóloga propuso realizar un autoexamen frente al espejo al menos una vez por mes. La revisión debe incluir la parte externa e interna de los labios, las mejillas, las encías, el paladar, el piso de la boca y toda la lengua: la superficie superior, los bordes laterales y su parte inferior.
El objetivo no es que una persona establezca por sí misma un diagnóstico, sino que pueda reconocer cambios y consultar cuando algo se mantiene fuera de lo habitual. Una lesión bucal puede tener diferentes causas y no significa automáticamente la presencia de cáncer.
“No todas las lesiones que tenemos en la boca son cáncer. Para eso hay que identificarlas”, aclaró Debandi.
Entre los signos que deben llamar la atención mencionó las manchas blancas, rojas u oscuras; los cambios de color; los bultos; las zonas endurecidas; los aumentos de volumen y las úlceras o lastimaduras persistentes. Una lesión producida por una mordedura accidental puede desaparecer, pero si continúa después de dos semanas debe ser examinada.
“Si esa lesión en dos semanas no desaparece, tienen que consultar”, advirtió.
Esta recomendación coincide con la información del Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial, que aconseja acudir a un dentista o médico ante una llaga, irritación, zona engrosada, bulto o parche blanco o rojo que persista durante más de dos semanas. Información oficial sobre cáncer oral.
Durante la entrevista, Debandi remarcó que las primeras lesiones pueden ser muy pequeñas y pasar inadvertidas. Sin embargo, detectarlas en una etapa inicial permite realizar estudios y definir un tratamiento antes de que el cuadro avance.
“No tenemos que preocuparnos, pero sí ocuparnos”, resumió.
La profesional señaló al tabaquismo como uno de los principales factores de riesgo. El contacto directo de las sustancias presentes en el tabaco y el calor del humo con los tejidos de la boca puede provocar alteraciones celulares con el paso del tiempo.
También mencionó el consumo excesivo y sostenido de alcohol. La combinación de tabaco y bebidas alcohólicas aumenta especialmente el riesgo de los cánceres de la cavidad oral y otras zonas de la cabeza y el cuello, según la información del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos. Factores de riesgo de los cánceres de cabeza y cuello.
Otro factor abordado fue el virus del papiloma humano. Debandi señaló al VPH como una de las condiciones relacionadas con algunos tumores de la boca y la región orofaríngea. La infección persistente por determinados tipos de VPH de alto riesgo se encuentra vinculada principalmente con el cáncer de orofaringe.
La exposición prolongada al sol sin protección también puede producir lesiones en los labios. Por esa razón, la odontóloga recomendó observar tanto su cara interna como externa, especialmente en una provincia como Mendoza, donde existe una exposición solar importante.
La profesional habló además del estado general de la boca y de las lesiones traumáticas repetidas. Un diente fracturado, una restauración rota o una prótesis mal adaptada pueden lastimar constantemente la lengua, los labios o la cara interna de las mejillas. Cuando no se elimina el elemento que provoca el roce, la úlcera puede permanecer abierta y requiere una evaluación.
Debandi diferenció esta situación de una caries que no genera una lesión traumática. En ese caso, la caries no debe presentarse como una señal directa de cáncer, pero igualmente necesita tratamiento porque puede avanzar y provocar dolor, infecciones odontológicas, flemones o complicaciones que comprometan el estado general del paciente.
Las prótesis dentales también requieren controles. La odontóloga explicó que una dentadura correctamente adaptada no debería provocar dolor, moverse ni lastimar los tejidos. Cuando una prótesis es antigua, quedó desajustada o genera una úlcera, debe ser revisada. Su higiene diaria también resulta necesaria para disminuir el riesgo de infecciones.
Otro tema abordado fue el sangrado de las encías. Debandi aclaró que no debe considerarse normal, ya sea que aparezca durante el cepillado o espontáneamente. En la mayoría de los casos se encuentra relacionado con gingivitis, inflamación y acumulación bacteriana, pero la causa debe ser evaluada por un profesional.
“El sangrado de las encías no es normal”, remarcó.
La consulta permite determinar si existe gingivitis, un problema en la técnica de cepillado u otra alteración. La odontóloga recomendó utilizar un cepillo pequeño con cerdas suaves, pasta dental con flúor, una técnica correcta y limpieza con hilo dental. En cuanto a los enjuagues bucales, explicó que algunos únicamente aportan una sensación de frescura, mientras que otros deben ser indicados específicamente para tratar determinadas patologías.
Para una persona sin enfermedades bucales, Debandi recomendó realizar controles odontológicos cada seis meses. En pacientes que se encuentran bajo tratamiento o presentan una patología, el profesional puede establecer revisiones más frecuentes, incluso cada tres meses.
La detección temprana no se limita al autoexamen. Durante una consulta, el odontólogo puede inspeccionar los tejidos blandos y derivar al paciente cuando encuentra una lesión sospechosa. Según explicó Debandi, Mendoza cuenta con una red profesional y una plataforma de telemedicina que permite orientar estos casos hacia especialistas en estomatología.
La estomatología es la especialidad odontológica encargada de estudiar las enfermedades y lesiones de la boca. Cuando existe una sospecha, el especialista puede indicar una biopsia, procedimiento mediante el cual se extrae una muestra del tejido para analizarla en anatomía patológica.
El resultado permite establecer de qué lesión se trata y definir los pasos posteriores. Si se confirma un cáncer, el tratamiento depende de su localización, tamaño y grado de avance. Puede incluir cirugía, atención oncológica y rehabilitación de las estructuras afectadas.
Debandi explicó que, en determinadas situaciones, la intervención quirúrgica puede requerir la extracción completa de la lesión y comprometer una parte de la lengua, las mejillas, los labios o los maxilares. Los cuadros avanzados también pueden extenderse hacia otras zonas del organismo, motivo por el cual insistió en no postergar la consulta.
“Todo lo que se consulta a tiempo tiene solución y el tratamiento es mucho más simple”, sostuvo.
La odontóloga señaló que las estadísticas históricas muestran una mayor frecuencia en personas de más de 50 años. No obstante, advirtió que también se observan casos en personas jóvenes, especialmente cuando se combinan diferentes factores de riesgo o existe una predisposición particular.
Debandi participó además de una campaña provincial de prevención de cáncer bucal, durante la cual se realizaron controles mediante demanda espontánea. Aunque esa instancia especial ya había concluido al momento de la entrevista, aclaró que el Servicio de Odontología del Hospital Perrupato continúa recibiendo consultas.
Los turnos pueden solicitarse mediante los canales digitales y el WhatsApp informado en las páginas oficiales del hospital. Según lo expresado durante la entrevista, se entregan turnos diariamente para la atención odontológica, mientras que la demanda espontánea se mantiene principalmente para urgencias.
Las campañas de prevención buscan que la comunidad pueda reconocer lesiones sospechosas y acceder a una evaluación temprana. El Gobierno de Mendoza también destaca el valor del autoexamen y de la consulta odontológica oportuna para mejorar el pronóstico de la enfermedad. Información del Gobierno de Mendoza sobre prevención del cáncer bucal.
El mensaje central de Debandi fue evitar tanto la indiferencia como el miedo. Una mancha o una úlcera no deben interpretarse automáticamente como cáncer, pero tampoco conviene esperar indefinidamente bajo la idea de que desaparecerán solas.
La entrevista completa con Antonella Debandi en Hola Gente permite conocer cómo realizar el autoexamen, qué factores aumentan el riesgo y cómo funciona la atención odontológica en el Perrupato. La información es general y no reemplaza la evaluación individual de un odontólogo o profesional de la salud.





































