La joven rivadaviense Catalina Escobar hizo historia al consagrarse campeona nacional en el aparato de salto en el Torneo Nacional de Gimnasia Artística Nivel 3, disputado en Mar de Ajó, en las categorías Infantil y Preinfantil.
Con solo 11 años, Catalina se convirtió en la primera gimnasta en la historia de Rivadavia en obtener una medalla dorada nacional en esta disciplina, un logro que marca un antes y un después para el deporte local.
En su categoría Infantil año 2013, Catalina alcanzó el puesto N° 1 en salto, el puesto N° 35 en la clasificación general (All Around) entre 170 gimnastas de todo el país, y obtuvo además el 4° puesto por equipos representando a la Selección Mendocina.
Su compañera Francesca Silva, también integrante del Gimnasio Kairós, compitió en la categoría Preinfantil, donde logró el puesto N° 29 en la clasificación general (All Around) y el 5° puesto por equipos junto a la selección provincial.
Francesca, con solo 11 años, ya acumula una trayectoria destacada: participó en tres torneos nacionales (La Pampa, Mendoza y Buenos Aires), dos internacionales en Chile (Curicó) y un torneo regional en San Juan. Por sus resultados, es la gimnasta con mayor cantidad de competencias y medallero (oro, plata y bronce) del club y del departamento de Rivadavia.
El entrenador Walter Arabale, oriundo de Palmira y director del Gimnasio Kairós, destacó el crecimiento del proyecto deportivo que fundó en 2018:
“Empezamos hace ocho años como una escuelita. Hoy tenemos más de 80 alumnas y seguimos creciendo con esfuerzo y pasión.”
El Gimnasio Kairós, primer espacio dedicado exclusivamente a la gimnasia artística en Rivadavia, representa al departamento en competencias zonales, provinciales, regionales, nacionales e internacionales, siendo pionero en la disciplina y formador de atletas desde los niveles iniciales hasta la proyección de élite.
Los logros de Catalina y Francesca no solo reflejan su talento y disciplina, sino también el trabajo constante de un equipo que ha hecho posible que los sueños de las jóvenes rivadavienses se transformen en realidad.









































