La Cámara de Diputados de la Nación Argentina aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional con 135 votos afirmativos y 115 negativos, en una sesión marcada por fuertes cruces políticos y tensión dentro y fuera del recinto.
El debate se desarrolló en el Palacio del Congreso de la Nación Argentina, en la Ciudad de Buenos Aires, y se extendió durante varias horas en medio de protestas y un paro convocado por sectores sindicales.
La iniciativa obtuvo media sanción y ahora deberá regresar al Senado para su tratamiento definitivo. Durante la sesión, legisladores oficialistas defendieron el proyecto al señalar que apunta a modernizar el sistema laboral y fomentar la formalización del empleo. En contraste, bloques opositores advirtieron que algunos artículos podrían afectar derechos adquiridos de los trabajadores.
El resultado de la votación reflejó una Cámara dividida, en una jornada que estuvo atravesada por momentos de alta tensión política.
La discusión continuará en la Cámara alta, donde se definirá si el proyecto se convierte finalmente en ley.










































