El Servicio de Odontología del Hospital Perrupato realiza controles gratuitos para prevenir y detectar tempranamente lesiones vinculadas con el cáncer de boca. La atención se brinda de 8 a 13, por demanda espontánea y sin necesidad de solicitar previamente un turno por WhatsApp.
La odontóloga Marilé Escribano, jefa del Servicio de Odontología del Hospital Perrupato, explicó en Antes de Ver el Sol que las personas interesadas pueden acercarse directamente al establecimiento. Al llegar, deben dirigirse al servicio, donde recibirán la indicación necesaria para registrarse y acceder a la evaluación.
Según lo expresado durante la entrevista, la campaña anunciada se desarrollaba desde ese día y hasta el 14 del mes correspondiente. Sin embargo, la profesional aclaró que la revisión de los tejidos blandos de la boca no se limita exclusivamente a estas jornadas, sino que forma parte de los controles odontológicos habituales.
“No hace falta sacar un turno por WhatsApp; la atención es por demanda espontánea”, explicó Escribano.
Los controles se realizan de 8 a 13 en el sector de Odontología, ubicado en la parte antigua del hospital y junto al laboratorio. Quienes no conozcan el lugar pueden pedir orientación al personal de seguridad.
La atención es gratuita y está disponible también para personas que cuenten con PAMI o cualquier otra obra social. La existencia de cobertura médica no impide acceder a la evaluación en el hospital.
Escribano señaló que el cáncer de boca es una enfermedad agresiva y que existen distintos factores capaces de aumentar el riesgo de desarrollar lesiones. Entre los principales mencionó el consumo de tabaco, el hábito de coquear, la utilización de prótesis mal adaptadas, los dientes rotos que lastiman la lengua o la mejilla y el consumo frecuente de bebidas a temperaturas muy elevadas.
También se refirió a las lesiones traumáticas provocadas por morderse o succionarse constantemente la parte interna del carrillo, especialmente en personas con bruxismo u otros hábitos repetitivos.
“El cigarrillo es uno de los factores más predisponentes y produce muchos cambios en la mucosa”, advirtió.
La especialista agregó que el uso de vapeadores puede generar lesiones profundas por la temperatura y las sustancias químicas que contienen. También mencionó al virus del papiloma humano —HPV— como otro factor relacionado con la aparición de lesiones en la boca.
En el caso de la coca, explicó que su consumo puede producir alteraciones visibles en la mucosa del carrillo y en las encías cercanas a los molares. Esos efectos pueden agravarse cuando se utiliza bicarbonato para activar la sustancia.
Respecto del alcohol, indicó que no presenta la misma frecuencia de lesiones observada en fumadores, aunque puede provocar daños cuando algunas personas colocan algodón empapado en alcohol directamente sobre una muela dolorida.
Durante la entrevista conducida por Hugo Lombardi en Ciudad FM 90.5, Escribano detalló cuáles son las señales que requieren una consulta profesional. Entre ellas se encuentran los cambios de coloración, las lesiones blancas, las zonas rojizas, las úlceras, las manchas oscuras en la lengua o en el borde del labio y el endurecimiento de la parte interna de la mejilla.
Las lesiones blancas pueden corresponder a cuadros conocidos como leucoplasias. También deben observarse aquellas zonas de la mucosa que adoptan una consistencia similar a un callo o que sufren heridas repetidas por el roce de un diente fracturado o una prótesis antigua.
Uno de los principales riesgos es que algunas de estas lesiones no provocan dolor. Por esa razón, pueden permanecer durante mucho tiempo sin que la persona advierta su presencia.
“Hay lesiones que no duelen, no molestan y están ahí”, remarcó la odontóloga.
La profesional insistió en que el control periódico no debe limitarse a revisar caries o problemas en las encías. Una consulta odontológica también incluye la observación de la lengua, el carrillo, los labios y los demás tejidos blandos de la cavidad oral.
La revisión inicial es sencilla, no causa dolor y demora aproximadamente entre 10 y 15 minutos por paciente. Los profesionales observan los tejidos blandos y aprovechan la consulta para evaluar el estado general de la boca.
“Es una observación, no duele y demora solamente entre diez y quince minutos”, detalló.
En caso de detectar una lesión sospechosa, el paciente queda identificado para continuar con el protocolo correspondiente. Desde el Hospital Perrupato se realizan las derivaciones a centros que cuentan con profesionales especializados en estomatología, encargados de evaluar y tratar las enfermedades de los tejidos blandos de la boca.
La odontóloga señaló que algunas derivaciones se realizan al Hospital Central y también mencionó otros establecimientos que cuentan con especialistas. Allí se completan las evaluaciones y, cuando corresponde, se efectúan biopsias, procedimientos para eliminar la lesión o intervenciones de cirugía maxilofacial.
Si durante el control se observa una alteración en la zona de la faringe, el paciente es derivado al servicio de Otorrinolaringología.
Escribano aclaró que no todas las lesiones detectadas son malignas. Muchas corresponden a cuadros precancerosos que requieren seguimiento o tratamiento para evitar una evolución desfavorable.
“Las lesiones precancerosas son las que más detectamos”, afirmó.
Entre las alteraciones más frecuentes mencionó las provocadas por el cigarrillo, los dientes rotos y las prótesis mal adaptadas. Todas ellas pueden producir un traumatismo permanente sobre la lengua, las encías o la parte interna de la mejilla.
La especialista también advirtió sobre la costumbre de concurrir al odontólogo únicamente cuando aparece dolor. La automedicación puede aliviar temporalmente un síntoma, pero demora la consulta y hace perder la posibilidad de detectar lesiones que no generan molestias.
“Hay gente que va solamente cuando tiene dolor y pierde la posibilidad de los controles periódicos”, señaló.
Los controles pueden realizarse desde la adolescencia. Según indicó Escribano, a partir de los 15 o 20 años no existe ningún inconveniente para acceder a este tipo de evaluación preventiva.
El servicio cuenta con aproximadamente seis o siete odontólogos para desarrollar la atención, lo que permite agilizar el ingreso de las personas que se acerquen dentro del horario establecido.
La campaña tiene como objetivo llamar la atención de quienes no concurren habitualmente al consultorio. No obstante, la odontóloga reiteró que el examen de la cavidad oral se efectúa durante todo el año como parte de la práctica odontológica.
El mensaje central de la entrevista fue no esperar a que aparezca dolor. Un cambio de color, una úlcera persistente, una zona endurecida, una prótesis que lastima o un diente roto justifican una consulta profesional.
Quienes deseen acceder a los controles anunciados deben acercarse al Hospital Perrupato de 8 a 13 y dirigirse al Servicio de Odontología, ubicado junto al laboratorio. No necesitan turno previo y pueden concurrir aunque tengan obra social.
La entrevista completa con Marilé Escribano puede verse en las plataformas de Ciudad FM.