En una entrevista exclusiva con Hugo Lombardi en Antes de Ver el Sol, Cristian De Vito habló sobre el reciente proceso de renovación del Partido Justicialista (PJ) en Mendoza y Rivadavia, dejando varias declaraciones contundentes. Entre los puntos clave, destacó la importancia del consenso para incluir a todos los sectores del peronismo, aunque reconoció que no siempre es posible lograr unanimidad.
Un consenso amplio, pero no unánime
De Vito fue claro al mencionar que, aunque no se alcanzó una unanimidad completa en la elección de María Ester Luques como presidenta del PJ de Rivadavia, se logró un consenso que incluyó a diversas corrientes dentro del peronismo:
“No sé si por unanimidad, pero sí hubo un consenso para armar una lista que incluya a todos.”
El dirigente insistió en que lo fundamental era asegurar que la nueva conducción representara a todos los espacios y compañeros que quisieran formar parte del consejo partidario departamental.
Sobre el rol del partido: una estructura electoral con necesidad de cambio
De Vito explicó que el PJ debe empezar a desprenderse de las mezquindades y personalismos que han caracterizado su accionar en el pasado:
“En el peronismo hay que hacer una autocrítica y cambiar el chip. Ninguna persona o sector individual va a llevar un proceso de transformación o cambio sin unidad.”
Añadió que el partido, como estructura electoral, debe ser funcional no solo para participar en elecciones, sino para organizar proyectos que incluyan a todos, independientemente de diferencias de opinión.
El desafío de ser una alternativa real para el futuro
Lombardi preguntó si el PJ se está posicionando como una opción seria para el electorado en los próximos años, y De Vito fue tajante al afirmar que el partido necesita blanquear sus intenciones ante la sociedad:
“No estamos enviando un mensaje claro a la sociedad. Los acuerdos tienen que ser sinceros y transparentes. Hay que trabajar en proyectos que realmente cambien la realidad de nuestro departamento.”
Se refirió a la necesidad de generar oportunidades de trabajo, especialmente para los jóvenes y los adultos mayores, y de transformar la matriz productiva del departamento.
María Ester Luques: una figura con trayectoria y compromiso
De Vito resaltó el papel de María Ester Luques, la nueva presidenta del PJ departamental, quien ha trabajado durante años en la docencia y ha sido una militante constante en el peronismo, aunque de bajo perfil:
“María Ester viene trabajando en la militancia y en la docencia. Es una persona de perfil bajo, pero con un compromiso firme por cambiar la realidad de Rivadavia.”
De Vito también recordó que Luques formó parte de su lista en las elecciones del año pasado como precandidata a concejal y destacó que, aunque no siempre comparten la misma visión, buscan consensuar para lograr avances importantes.
Un PJ renovado, pero con algunas ausencias
En cuanto a la nueva conducción del PJ en Mendoza, De Vito mencionó que sectores como la CGT y el Movimiento Evita quedaron fuera de la lista, lo que ha generado ciertas diferencias. Un caso particular es el del intendente justicialista Esteban Ato, quien no ocupa ningún cargo en la nueva estructura, aunque aseguró que seguirá apoyando desde su municipio.
A nivel local, De Vito enfatizó que todos los espacios del peronismo de Rivadavia fueron convocados a participar en la formación del consejo, lo que permitió un proceso de consenso y diálogo sin conflictos.
¿Por qué De Vito no aceptó la presidencia del PJ?
Finalmente, Lombardi le preguntó por qué no aceptó ser presidente del PJ en algún momento, dado que su nombre fue mencionado como posible candidato. De Vito respondió que decidió priorizar otras responsabilidades y apoyar a María Ester Luques, ya que considera que es la mejor opción para liderar el partido en este momento.
Cristian De Vito dejó en claro que el PJ necesita un cambio profundo, basado en la unidad y el consenso, para presentarse como una alternativa seria ante la sociedad de Rivadavia. Aunque el camino es difícil, De Vito confía en que el partido puede renovarse y ofrecer un proyecto político que responda a las verdaderas necesidades de la comunidad.







































