En una nueva emisión de La Brújula, el reconocido ginecólogo Dr. José Martínez visitó el estudio y protagonizó una extensa charla cargada de información médica, reflexión social y un fuerte llamado a la concientización. Desde el inicio, los conductores remarcaron la importancia de su presencia —tanto por su trayectoria profesional como por su experiencia de décadas atendiendo consultas que muchas veces el público evita hacer a tiempo— y lo invitaron a dirigirse directamente a la audiencia.

La conversación se abrió con una pregunta sobre los avances y retrocesos en la consulta médica y la concientización de hábitos preventivos. Martínez, con un tono pedagógico y firme, afirmó que la sociedad ha avanzado enormemente, aunque remarcó que aún persisten mitos, miedos y una falta de consultas oportunas. Para sostener su postura, explicó que la antropología “permite entender al ser humano antes que a la sociedad”, y que sin comprender el cuerpo y sus procesos, es imposible hablar de salud integral.

Uno de los ejes centrales de su participación fue la menopausia, tema que él mismo eligió abordar por considerarlo profundamente subestimado. Recordó que muchas de las enseñanzas médicas de hace medio siglo “quedaron caducas”, y que los cambios en expectativa de vida transformaron por completo las necesidades de las mujeres actuales. “Hoy la mujer pasa más años sin producir estrógenos que produciéndolos”, señaló, destacando las consecuencias físicas, óseas, urinarias y emocionales que esto genera si no se acompaña adecuadamente.

Martínez explicó con precisión que el descenso drástico del estrógeno, de niveles normales cercanos a los 300 nanogramos a valores de 20 en la menopausia, provoca repercusiones severas: osteoporosis, osteopenia, sequedad vaginal dolorosa, cambios en la vejiga, intolerancia, tristeza, ansiedad y dificultades en la vida sexual y de pareja. Subrayó que este deterioro “no es una enfermedad”, sino un proceso fisiológico que requiere acompañamiento médico y un abordaje emocional honesto dentro del entorno familiar: “La naturaleza es inflexible, aunque la paciente se autoperciba bien”, advirtió.

El médico también respondió preguntas de la audiencia. Ante una consulta sobre riesgo de cáncer de mama, enumeró factores determinantes: predisposición genética, sobrepeso —por la afinidad del estrógeno con el tejido adiposo— y equilibrio emocional, al que definió como “categórico en la decisión de la salud o la enfermedad”.

Durante la charla, Martínez insistió en la importancia del diagnóstico clínico, la observación y el análisis personalizado. Defendió el uso responsable de estudios complementarios —densitometrías, dosajes, análisis de minerales y vitamina D— y recordó que los suplementos no deben consumirse sin evaluación previa. Reivindicó además el valor del sol como fuente natural de vitamina D, indicando que ocho minutos diarios con el 60% de la piel expuesta pueden ser más efectivos que los tratamientos farmacológicos.

Con estilo directo y ejemplos cotidianos, el Dr. Martínez puso en palabras realidades que suelen quedar en silencio: tensiones de pareja derivadas de la falta de deseo o del dolor, irritabilidad persistente, tristeza intermitente y fracturas que se vuelven frecuentes por la pérdida de calcio. Todo ello, según explicó, se vuelve un problema no solo individual sino también familiar y social.

La entrevista cerró con una reflexión final del ginecólogo sobre la necesidad de hablar sin tabúes, educar con claridad y acompañar con empatía: “No importan los años, sino la calidad de vida”. Su exposición dio pie a conectar el tema con causas vinculadas a la salud de las mujeres, anticipando el testimonio de una invitada que trabaja en una institución dedicada a acompañar procesos complejos.

https://youtu.be/GZQ-6sIDnBY

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