El movimiento hacia Chile mostró una mejora en las primeras horas de este sábado, luego de días de intensa circulación en alta montaña. Según informaron las autoridades del corredor internacional, durante la mañana el tiempo de espera en el complejo Los Libertadores, del lado chileno, fue inicialmente de unos 40 minutos. Sin embargo, con el correr de las horas la demora volvió a incrementarse y llegó a alcanzar las tres horas, con largas filas de vehículos que se extendieron desde la zona de los cobertizos sobre la Ruta 7.
Si bien se había estimado que la normalización del tránsito podía lograrse dentro de las 48 horas posteriores a la reapertura del Paso Cristo Redentor, la gran afluencia de turistas continúa generando alta demanda en el cruce fronterizo.
Del lado argentino, en el predio Roque Carranza, la espera fue considerablemente menor: apenas 10 minutos durante las primeras horas del sábado, muy por debajo de las casi dos horas registradas el viernes tras la reapertura del paso, que había permanecido cerrado debido a las fuertes lluvias en alta montaña.
Las condiciones meteorológicas adversas también provocaron complicaciones en otras áreas de la cordillera. En el Parque Provincial Aconcagua se registró una importante nevada, con cerca de 30 centímetros de nieve acumulada en Plaza de Mulas, sorprendiendo tanto a andinistas como a campamenteros.
Pronóstico en alta montaña
Para los próximos días se espera buen tiempo en el Paso Cristo Redentor, al menos hasta el martes, cuando aparece la posibilidad de lluvias con una probabilidad cercana al 50%, escenario que podría repetirse el miércoles. Luego, el pronóstico vuelve a marcar estabilidad y cielo despejado.
Desde las autoridades recomiendan circular con precaución, principalmente por la intensa presencia de camiones y el flujo constante de vehículos sobre la Ruta 7.











































