En el Día del Médico, el programa Antes de Ver el Sol entrevistó al cirujano rivadaviense Dr. Iván Felici, quien repasó más de cuatro décadas de profesión, recordó su vocación nacida en la clínica de su familia y reflexionó sobre la crisis del sistema de salud, la pérdida de recursos humanos y la importancia de recuperar el vínculo directo entre médico y paciente.
Felici comenzó hablando de su origen profesional: “Siempre supe que quería ser médico. Vivía arriba de la clínica de mi viejo y yo quería ser como él”, recordó. Hijo y sobrino de médicos, describió una infancia marcada por ese entorno: “Jugaba con el carrito de curaciones, era natural. Después estudié en Córdoba, terminé rápido y a los 21 ya estaba recibido”.
Explicó que su regreso a Rivadavia fue inmediato: “Había mucho trabajo y tuve mucha ayuda de mis tíos. Yo tenía conocimientos, pero no experiencia, y eso fue fundamental”. Allí también definió su rumbo como cirujano, especialidad que perfeccionó en el Hospital Perrupato y en instituciones de Buenos Aires como el Británico y el Italiano.
Sobre lo más emotivo de su carrera, Felici fue claro: “Lo que más me emociona es cuando un paciente te saluda o cuando ves chicos que operaste y hoy ya son padres. Ese tiene que ser nuestro norte: el paciente”. En ese sentido, marcó un contraste con el presente: “Antes se escuchaba más al paciente. Mi papá o el doctor Bertona sabían de qué vivía cada persona. Hoy la tecnología ayuda, pero lo primero sigue siendo la historia clínica”.
La crisis del sistema y la falta de recursos humanos
Consultado por la actualidad sanitaria, Felici describió un escenario preocupante: “Hay una crisis en varias obras sociales que antes funcionaban muy bien. Al no tener cobertura, mucha gente viene al hospital y debe esperar o sacar turno”. Para él, esto es consecuencia directa de la situación económica: “Si la economía mejora, puede recuperarse. Pero mientras tanto todo se complica”.
También opinó sobre la disminución de clínicas privadas en el departamento: “En Rivadavia llegamos a tener cinco. Hoy quedan apenas dos y una atraviesa una situación muy complicada. La economía afectó a todos”.
Recordó que el cierre de la histórica clínica de su familia fue “una decisión muy difícil”, vinculada a desacuerdos en la sucesión: “Fue muy duro anímicamente porque era el esfuerzo de mi padre”.
La medicina de antes y la presión de la tecnología
Felici insistió en la necesidad de volver a un trato más humano: “Hoy hay demasiados estudios. Antes, con una radiografía y un laboratorio, se hacía diagnóstico porque se revisaba mucho más al paciente”.
Respecto a la inteligencia artificial, señaló: “Hay que ayudarse con todo eso, pero como decía Favaloro, lo primero es la historia clínica. Por encima de cualquier avance tecnológico”.
El desafío de ejercer en tiempos difíciles
El cirujano reconoció que mantener la empatía a lo largo de tantos años no es fácil, pero que la vocación es clave: “El que tiene vocación supera todo”. También habló del impacto emocional de la guardia médica: “Los accidentes con chicos eran lo más difícil. Cuesta sacarlos de la cabeza”.
Sobre el quirófano, aseguró que siempre es un momento especial: “Estamos preparados, salvo en la urgencia. Ahí todo es más impredecible”.
Hoy trabaja en el Hospital Carlos S. Perrupato, atiende en consultorio privado en IMAFRA y opera en la Clínica del Este. Destacó los avances locales: “La terapia intensiva nueva del hospital es muy buena, pero aún falta recurso humano para tener guardias quirúrgicas todos los días”.
Cirugía laparoscópica, vocación intacta y vida personal
Se mostró entusiasmado con la cirugía laparoscópica: “Es apasionante. Operamos con cámaras, mirando un monitor. La recuperación del paciente es muchísimo mejor”.
Aseguró que piensa seguir trabajando mientras disfrute: “Me siento bien y me gusta mucho operar”. También habló de su familia y la paternidad: “Disfruto muchísimo ser papá a esta edad. Espero que Valentino sea médico”, bromeó entre risas. Sobre sus otros hijos, contó que ninguno eligió la profesión.
Finalmente, reflexionó sobre el éxodo de jóvenes profesionales: “Si recién te recibís y no tenés un lugar donde trabajar, Chile está al lado y ganás cinco veces más. Es muy difícil”.
Felici cerró el diálogo recordando el origen del Día del Médico y celebrándolo “en familia y con compañeros”.










































