El precio internacional del petróleo volvió a registrar un fuerte salto y superó la barrera de los 100 dólares por barril, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente y las tensiones en las rutas clave del comercio energético mundial.

El barril de West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, llegó a cotizar por encima de los US$103, mientras que el Brent del Mar del Norte, utilizado como referencia internacional, superó los US$107.
El aumento se produce en medio de la guerra con Irán y las amenazas sobre el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, lo que genera preocupación en los mercados por posibles interrupciones del suministro.
Ante este escenario, en Estados Unidos analizan distintas medidas para contener el impacto en los precios. Una de las principales herramientas es la liberación de reservas de la Reserva Estratégica de Petróleo, un stock de emergencia que el país mantiene para situaciones de crisis energética.
La liberación de esas reservas permitiría aumentar temporalmente la oferta de crudo en el mercado, con el objetivo de moderar el precio del barril y evitar que el encarecimiento de la energía se traslade con mayor fuerza a la economía global.
Especialistas advierten que, si el conflicto se prolonga o continúan las interrupciones en el transporte marítimo de petróleo, los precios podrían seguir en alza y generar impactos en la inflación y en los mercados internacionales.











































