En la última edición de Antes de ver el sol, el presidente de Bodegas de Argentina, Walter Bressia, se refirió a la reestructuración del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y expresó su respaldo al proyecto.
Durante la entrevista, Bressia explicó que desde la Cámara ya venían recibiendo consultas por parte de Nación y que se manifestaron a favor de esta reforma. Según el empresario, la iniciativa representa una oportunidad para simplificar los controles burocráticos, reducir costos y agilizar los trámites que hoy encarecen la actividad vitivinícola.
“El INV no pierde su denominación ni su prestigio, que es reconocido nacional e internacionalmente. La certificación que el INV emite es requerida por los mercados externos, por lo cual ese control se mantiene. Pero lo más importante es que se pone el foco en el producto final que va al mercado interno y, principalmente, a la exportación”, explicó Bressia.
También remarcó que este proceso permitirá a las bodegas trabajar de manera más ágil y eficiente, con menor carga administrativa y costos más bajos, en un contexto en el que la competitividad internacional es clave para el desarrollo de la industria.
Bressia consideró que esta reestructuración era necesaria para modernizar los controles y para que el sector gane en dinamismo sin perder la calidad ni la trazabilidad que exige el comercio exterior.










































