Veintiuna cuarenta y seis del lunes en Ciudad FM 90.5 y “La Última Parada” recibía a uno de los atletas más emblemáticos de Rivadavia: Javier Peteto González. Campeón sudamericano en Bogotá, Colombia, el corredor compartió su historia, sus logros y las dificultades que enfrenta el atletismo local.

“Bien, bien gracias a Dios. Y bueno, agradecer a Dani, a vos y a la radio por invitarme a esto bonito que se hace acá en el deporte rural”, comenzó Javier, dejando claro su vínculo con la comunidad y su pasión por el atletismo. Su última medalla internacional llegó en una carrera de tres mil metros con obstáculos a 3.000 metros de altura bajo lluvia y humedad intensa. “Era algo pendiente en mi carrera, en mi sueño, así que se logró, lo logré gracias a Dios”, relató.

Javier recordó sus inicios a los doce años en la escuelita de Alberto Carrizo, dentro del Polideportivo Rivadavia. “El atletismo nunca tuvo un lugar para enseñar, hoy en día en Rivadavia no hay un espacio donde se pueda enseñar atletismo. La pista está mal empezada, mal hecha y no sé si va a continuar”, explicó, evidenciando la falta de infraestructura para el deporte.

A lo largo de su carrera, participó en numerosos torneos argentinos y mundiales de máster, con el esfuerzo económico que esto implica. “Para ir a Bogotá gasté alrededor de dos millones y medio comprando pasajes, estadías y paquetes. Para un mundial en España, otros cuatro o cinco millones. Es caro, es tremendo”, señaló.

Con un grupo que lleva quince años formando corredores, AMEC (Agrupación Maestro Eusebio Guiñez), Javier busca transmitir la pasión por el atletismo y el legado de quienes lo formaron. “Mi maestro me contagió esto, me enseñó a correr toda la vida. Contagio a los chicos para que sigan, porque el atletismo no discrimina, cualquiera puede intentarlo”, afirmó.

El atleta destacó también la importancia de la disciplina diaria, la alimentación y la preparación física, incluso a los 52 años. “Entreno de lunes a sábado, descanso, como bien, cuido mis articulaciones y sigo compitiendo”, explicó.

Finalmente, Javier mostró su frustración con la falta de políticas de apoyo a los atletas: “La ayuda tiene que venir antes. Y tiene que ser de parte de políticas deportivas con visión de futuro, no de un gobierno”.

UN ATLETA INQUEBRANTABLE QUE INSPIRA CON SU PASIÓN Y COMPROMISO

Javier “Peteto” González, referente del atletismo en Rivadavia, compartió en esta segunda parte de la entrevista cómo cuida su cuerpo, mantiene su motivación y lucha por el reconocimiento del atletismo en su ciudad.


Peteto detalló los suplementos que toma para mantenerse activo: “Sí tomo creatina, magnesio, vitaminas, y un suplemento con calcio. A mi edad también es importante mantener todo en equilibrio”. Además, recordó con emoción la final de la liga local, donde entregó la copa a los campeones y destacó el esfuerzo de los mayores por seguir practicando deporte: “Les felicité por no entregarse a la vejez, por seguir dándole batalla y haciendo deporte. Fue emocionante ver cómo se aplaudieron entre ellos”.


Para González, la actividad física no solo fortalece el cuerpo, sino que también libera la mente: “Cuando me quedo tranquilo, siento sensaciones en el cuerpo que me recuerdan que necesito moverme. Salgo a caminar, a correr, y me siento activo, la sangre me fluye, me siento cabeza abierta”. El atleta destacó la importancia de dedicar al menos 45 minutos cada tres días al ejercicio, especialmente después de los 60 años.


Peteto denunció la falta de políticas y espacios para el atletismo en la región: “Rivadavia necesita una pista de atletismo de calidad. No es un gasto, es una inversión que traerá resultados deportivos y sociales, sacando a muchos chicos de la calle y generando turismo deportivo”. Recordó que muchos atletas locales han tenido que entrenar fuera del departamento por la falta de infraestructura y lamentó que la disciplina, aunque silenciosa, no reciba el reconocimiento que merece.


González mencionó cómo trabaja día a día con grupos de corredores, transmitiendo su experiencia y pasión: “Trato de contagiar a la gente, enseñarles que el deporte hace bien. Los entreno, los motivamos y mostramos que con constancia se pueden lograr grandes cosas”. También destacó la importancia de la familia y del grupo Amec en su carrera.


Para Peteto, escuchar a los que saben y tomar decisiones bien fundamentadas es clave: “No hay que enojarse por las críticas, hay que aprender de ellas y hacer lo mejor posible”. Y concluyó: “Necesitamos el lugar, necesitamos la pista, para que los profesores y todos los que quieran demostrar que el atletismo existe, puedan hacerlo. Falta poco, falta voluntad y ganas”.

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