En el aire frío de la noche, el joven palmireño Joaquín Romano se presentó como flamante convocado a la Selección Argentina de Handball Sub-16. Con apenas 16 años, Romano ya se ha convertido en un referente deportivo para su club, su ciudad y toda la provincia de Mendoza.
“Más que nada siento felicidad y orgullo, orgullo para Palmira, para el club y para mi familia que siempre me acompaña”, expresó.
Romano recordó que su recorrido comenzó en la Selección Mendocina, donde tuvo la oportunidad de disputar torneos nacionales. En 2023 fue preseleccionado para la selección nacional tras un campeonato con Mendoza, experiencia que le abrió la puerta definitiva al combinado argentino.
Respecto a las claves de su convocatoria, fue claro:
“Para mí es un poco la disciplina, la garra para ir a entrenar cuando no tenés ganas. A veces no me da mucho el tiempo por la escuela, pero siempre que puedo voy al gimnasio, me quedo a entrenar con juveniles o liga de honor siendo cadete. Más que nada es la disciplina para aferrarme a los entrenamientos”.
Su polifuncionalidad en la cancha también es una virtud. Aunque actualmente juega de lateral, ha sabido desempeñarse como extremo y central tanto en su club Palmira como en selecciones mendocinas y refuerzos en Godoy Cruz.
Consultado por el rol de su familia, Romano no dudó:
“Mi vieja me banca siempre, mi papá también. No se pierden un torneo y me acompañan a todos lados. Eso me llena a la hora de jugar”.
El joven también habló del sacrificio que implica ser deportista del interior:
“Para los chicos del interior es mucho más difícil. Un claro ejemplo es que la selección argentina de este año tiene trece chicos de Femebal (Buenos Aires) y solo tres del interior. A ellos los ven todos los fines de semana, a nosotros en los torneos. Por eso hay que entrenar el doble”.
Su referente cercano es un compañero de club, Martín Mateo, “un chico que la peleó mucho y estuvo a un paso de la Selección Argentina”.
De cara a lo que viene, Romano ya piensa en el próximo Sur-Centro que se disputará en Paraguay del 21 al 28 de este mes. Allí representará a la Argentina como único mendocino convocado.
Antes de despedirse, dejó un mensaje para los jóvenes de Palmira:
“Que luchen por sus sueños. No es fácil, pero con disciplina, garra y ganas se llega. Hoy me toca estar en la selección argentina y es un sueño que a cualquier chico le gustaría vivir”.







































