La presidenta a cargo del Concejo Deliberante de Rivadavia, Laura Abate, brindó una extensa y reveladora entrevista en el programa Antes de ver el sol, donde habló sin eufemismos sobre la reciente aprobación del Presupuesto 2025, los errores de cálculo del Ejecutivo, la falta de transparencia, la eliminación parcial de los “superpoderes” del intendente, y la preocupante situación institucional del municipio tras la licencia prolongada del jefe comunal Ricardo Mansur.
Abate comenzó remarcando lo inusual de aprobar el presupuesto en abril, cuatro meses después de lo estipulado por ley. Explicó que el proyecto original ingresó tarde, sin estar formulado por programas —una herramienta fundamental para entender cómo y en qué se usarán los fondos públicos— y con inconsistencias graves, como el mal cálculo del remanente del ejercicio anterior. “El presupuesto ingresó un mes tarde y sin estar organizado por programas. Tuvimos que pedir correcciones esenciales para poder tratarlo en comisión”, afirmó.
Durante la entrevista, explicó que el presupuesto 2025 asciende a 21.500 millones de pesos, pero que la experiencia del 2024 —año en el que se subestimaron los ingresos y luego se ejecutó un 54% más de lo presupuestado— les hace sospechar que este año también habrá más recursos disponibles para el Ejecutivo. “No es un prejuicio, es un juicio fundado. En 2024 advirtimos lo mismo y terminaron recibiendo muchísimo más dinero”, subrayó.
Abate detalló que uno de los aspectos positivos fue el aumento de la inversión en obra pública, que pasará del paupérrimo 4,5% del año anterior a un 15%. “Es un número más realista y que responde al reclamo ciudadano de ver obras concretas y mejoras en los servicios básicos”, apuntó. También señaló que el gasto en personal se corrigió: “En 2024 se presupuestó un 68% pero se ejecutó un 36%. Ahora proyectan un 47%, lo cual parece más razonable y esperamos se traduzca en mejores salarios para los empleados”.
Uno de los puntos más polémicos abordados fue la modificación del Artículo 9 del presupuesto, el que tradicionalmente otorgaba facultades al Ejecutivo para redireccionar fondos sin control legislativo. “Ya no podrá mover partidas libremente: si supera los 40 millones, deberá contar con la aprobación del Concejo en un plazo máximo de cinco días hábiles”, explicó. Esta reforma responde, según Abate, a la falta de confianza que genera la falta de presupuestos por programas durante dos años consecutivos y a la ejecución desfasada de lo proyectado.
La concejala también habló sobre el clima tenso con el oficialismo. Denunció prepotencia por parte de algunos funcionarios y mencionó un altercado reciente con el secretario de Gobierno, Andrés Mansur, a quien acusó de faltarle el respeto. “Fue una discusión subida de tono. No está bueno cruzar ciertos límites. Hay un ninguneo constante hacia el Concejo Deliberante, y eso se refleja en las actitudes del Ejecutivo”.
Finalmente, se refirió a la situación institucional tras la segunda licencia solicitada por el intendente Mansur. Explicó que hoy el municipio se rige bajo lo que estipula la ley: Luis García Llauto ejerce como intendente interino, y ella, como vicepresidenta primera, cumple funciones como presidenta del cuerpo. Si bien reconoció que la situación es delicada, pidió prudencia para no politizar una cuestión de salud. “Por ahora, se sigue el curso legal. Veremos cómo evoluciona la situación. No es momento de especular ni sacar ventaja”, concluyó.
https://youtu.be/Mpm19wvNAg4







































