En el programa Última Parada, conducido por Daniel Aguilera, el estudio recibió la visita de una verdadera leyenda del fútbol rivadaviense: Luis “Kilo” Farina, un delantero que marcó época en el Centro Deportivo Rivadavia y dejó su huella en clubes de toda la región.
En una charla íntima y cargada de recuerdos, Farina repasó su extensa trayectoria, habló de los entrenamientos “a puro sacrificio”, de los valores que aprendió desde niño y del cambio que —a su entender— ha vivido el fútbol con el paso del tiempo.

“Empecé a jugar a los siete años, en Ferro de Pico”, recordó. “Allá tuve grandes técnicos, como José Aragonés, que me enseñó desde chico la importancia de la disciplina y los valores. Después, cuando vine a Rivadavia, Juan González fue otro maestro. Nos marcaban el respeto, la conducta, y eso me acompañó toda la vida”, destacó.

Con emoción, el exgoleador recordó sus años en el Centro Deportivo Rivadavia, donde debutó en primera a los 14 años y jugó durante más de dos décadas. “Jugué 21 años en primera y tuve la suerte de estar siempre en clubes donde me sentí querido. Entrenaba más que todos, me quedaba diez minutos después, pateaba una vez más. Porque el amor por la pelota se demuestra entrenando”, afirmó.

Farina también dejó un mensaje a los más jóvenes:

“No hace falta nacer con habilidad. Hay que tener amor por el fútbol, entrenar con ganas y respetar los valores. El peor enemigo es uno mismo cuando no disfruta del entrenamiento.”

Durante la entrevista, recordó anécdotas junto a figuras históricas del fútbol mendocino como la “Chancha” González, los hermanos Payero, Fabiola, Gautier y tantos otros. También habló del paso de grandes técnicos por su carrera: “El Flaco Pitarch me marcó mucho, me enseñó en un año lo que a otros les cuesta cinco. Pero también recuerdo a Garro, Aragonés, Perdutti, todos diferentes, todos grandes.”

Sobre el presente del fútbol, Farina fue crítico:

“Hoy se perdió el potrero. Los chicos creen que todo es correr, pero el fútbol también es gambetear, intentar algo distinto. El VAR le quitó parte de la picardía al juego. Antes los árbitros te decían ‘te pegaron, pegale’, y era fútbol. Ahora todo se mide con cámaras.”

En el tramo final, el exdelantero repasó su paso por clubes como Ferro de Pico, Atlético Argentino, San Martín, Maipú y Luján, donde fue campeón y goleador. “Donde iba, me hacía hincha del club. El corazón se va pintando de colores”, dijo entre risas.

A los 39 años, Farina decidió retirarse “antes de que el fútbol me dejara a mí”, según sus palabras. “Cuando perdés ese paso dentro del área, lo sabés. Preferí dejar yo. Me fui feliz, sin deudas con nadie y con muchos amigos”, concluyó.

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