El miércoles 04 de agosto de la semana pasada, una publicación en la red social Facebook se hizo viral muy rápido y es que una Persona más precisamente de sexo femenino hizo un descargo.
En esta publicación Micaela relato lo que tuvo que vivir en un colectivo al regresar de su trabajo, se descompuso en el transporte público porque aparentemente fue drogada.
En declaraciones a otros medios Micaela comentó que:
Esto me ocurrió el miércoles 4 de agosto en donde yo iba saliendo de mi trabajo. En ese momento, tenía mi trabajo en Ciudad y salí antes de las 23:30 para llegar al Expreso que salía a esa hora de la Terminal de Mendoza. Al llegar como todos los días por el lado del Acceso ya que no me gusta atravesar el túnel, me crucé con un hombre al cual había visto a dos cuadras de mi trabajo pero en ese momento no le presté atención», comentó la mujer. Micaela continuó con el relato y dijo: «Cuando salí por una de las puertas que da a las plataformas, este hombre sale por la otra puerta y me lo topo de frente. Me miró a mí y al colectivo y me dijo que si era el que me tenía que tomar. Le respondí que sí y me dijo que me iba a parar al colectivo. El colectivo paró, se agarró de la puerta y me dejó subir».
El hecho no quedó ahí, sino que agregó: «Saqué la plata de mi billetera y este hombre se quedó atrás mío. Me senté y estaba feliz porque iba a poder llegar temprano e iba a poder ver a mis hijos. Iba sentada en uno de los asientos del medio, saqué el celular para poner música y el hombre se acercó para hablarme y me convidó alcohol en gel y para no ser maleducada le acepté. Me lo coloqué y después me dijo que me felicitaba porque iba a ser mi último colectivo y posteriormente se río de manera burlesca».
«Pasó menos de un minuto y empecé a sentirme mal, comencé a marearme. Fueron unos segundos que pasaron y empecé a ver todo borroso. Después comencé a sentirme cada vez peor y me di cuenta que no me habían puesto alcohol, empecé a temblar y el olor que tenía en las manos era terible. Me di vuelta y le pedí ayuda a dos chicos quienes me dijeron que habían pensado que conocía al hombre que me ofreció alcohol», relató la víctima. Siguiendo con esto, Micaela manifestó: «Los chicos me dijeron que no me iban a dejar sola y además se acercó otra persona que me acompañó hasta el hospital que era un chico que era militar».
La mujer, ante esta situación de descompensación, declaró: «Les di mi teléfono a los chicos para que llamaran a mi novio y le comentaran sobre mi situación. De golpe no podía ni agarrar el teléfono, mi cuerpo no respondía. Empecé a perder el color de mi rostro y fue ahí cuando le dijeron al chofer quien se dirigió a la Comisaría de Palmira y se lo llevaron al hombre que seguía en el colectivo. Tenía entre 45 o 50 años». Luego, comentó que la llevaron a la guardia del Hospital Perrupato, estaba inconsciente y que ingresó con taquicardia y el cuerpo desvanecido. «Me dijeron que no tenían estudios de toxicología para realizarme y creen que me echaron burundanga porque tuve todos los síntomas. Tuve que volver a mi casa porque tengo un bebé de 13 meses y estaba solo. Al día siguiente estuve descompuesta y además los estudios de sangre no me salió nada y los de orina no me los pudieron hacer porque no tenían reactivos«, declaró la víctima de este hecho.
Para finalizar, acerca de su situación laboral y personal, Micaela comentó: «Ha sido una semana muy difícil para mí. Yo perdí el trabajo porque no quisieron cambiarme el horario. Ya hice la denuncia pero no me quisieron dar más datos de la Policía porque no le encontraron nada, al parecer le dio tiempo a tirar el supuesto alcohol.»







































