En el programa Antes del ver el sol, conducido por Hugo Lombardi, se abordó la situación del Hospital Saporiti de Rivadavia, donde autoridades sanitarias brindaron una conferencia de prensa en medio de la preocupación social por el futuro del servicio de maternidad y neonatología.
El director del hospital, el doctor Daniel Boato, explicó que la reestructuración responde a criterios médicos y de seguridad. Según indicó, el objetivo central es “brindarle a las madres y a los niños la mayor seguridad y calidad posible en el momento del nacimiento”. En ese sentido, aclaró que el hospital continuará con controles de embarazo, atención pediátrica y guardias obstétricas las 24 horas, aunque cambiará la modalidad de atención de partos.
Boato remarcó que la decisión se fundamenta en estándares internacionales que requieren un volumen mínimo de nacimientos para garantizar prácticas seguras. En el caso del Saporiti, señaló que el número actual —menor a un parto por día— no cumple con esos parámetros, lo que motivó la reorganización del servicio.
Por su parte, el director de hospitales de Mendoza, Jorge Pérez, respaldó la medida y sostuvo que se basa en “datos e indicadores”. Explicó que la baja cantidad de nacimientos impacta en la experiencia del personal médico, lo que podría afectar la calidad de atención. En esa línea, comparó la situación con otros ámbitos profesionales donde la práctica constante mejora los resultados.
Las autoridades también destacaron que la estrategia apunta a fortalecer el trabajo en red con otros centros de salud, como el Hospital Perrupato, donde se concentrarían los partos para garantizar mayor seguridad.
Sin embargo, las declaraciones generaron controversia, ya que mientras Boato destacó la capacidad del equipo médico local, Pérez puso el foco en la falta de práctica debido al bajo volumen de nacimientos. Esta aparente contradicción alimentó dudas en la comunidad, especialmente entre mujeres embarazadas que evalúan dónde atenderse.
Además, se planteó la preocupación por las distancias que deberán recorrer algunas pacientes y la incertidumbre sobre el futuro de la neonatología. En paralelo, se convocó a una movilización en defensa del servicio.
El debate continúa abierto, con cuestionamientos sobre si la medida implica una mejora en la calidad de atención o el inicio de un proceso de cierre progresivo del área de maternidad.










































