Otro episodio que confirma lo que todos en Rivadavia sienten cada día: la inseguridad ya no tiene freno. Un jubilado de 75 años fue víctima de un millonario robo en su propia casa, en calle Estrada. Los delincuentes ingresaron por una ventana trasera y se llevaron lo que para este hombre eran los ahorros de toda una vida: un millón de pesos, 4 mil dólares y una cantidad aún no confirmada de euros.
La reacción de la comunidad es de bronca e impotencia. La gente se pregunta hasta cuándo seguirán desvalijando a los vecinos sin que haya una respuesta firme de las autoridades. La causa quedó en manos de la Oficina Fiscal, pero la sensación es la de siempre: la impunidad reina y los delincuentes hacen lo que quieren.









































