Es una nueva medida que se implementará inicialmente en China para mejorar la seguridad del pasajero.
Uber es un éxito a nivel global, e -independientemente de los conflictos, problemas legales y reclamos- ha sido un gran impulsor en un cambio en la forma de viajar en todo el mundo.
Uno de los cuestionamientos es la seguridad, y no es algo tan extraño que -en los lugares donde está disponible- se solicite un vehículo y el conductor que llega no es el mismo que aparece registrado y que se muestra en la app a la hora de realizar el pedido.
Esto sucede porque hay veces que un mismo usuario comparte el vehículo con terceros, algo que virtualmente no está permitido por Uber, y es por eso que el gigante global ha decidido implementar una acción más que interesante.
Desde el mes próximo, Uber registrará los rostros de los conductores a través de un sistema de reconocimiento facial, lo que le servirá a la compañía para solicitar de forma periódica y aleatoria que los conductores verifiquen su identidad con una selfie, lo que contrarrestará le usurpación de identidad.

Esto inicialmente comienza solo en China, y aunque Uber no detalló cuales son sus planes para otras regiones, bien podría extenderse a todo el mundo.
Uber sigue apostando a la expansión global, y Argentina es uno de los países más recientes donde debutó, aunque las complicaciones legales y las protestas de taxistas se están haciendo notar en la ciudad de Buenos Aires, algo que no varía demasiado de lo sucedido en otras ciudades del mundo.








































