La Municipalidad de Rivadavia continúa avanzando con obras que impactan directamente en la calidad de vida de sus vecinos. Esta vez, en el barrio Juana Azurduy, se están construyendo 300 metros de vereda sobre calle Vicente Gil, en Santa María de Oro.
El proyecto tiene como objetivo mejorar la accesibilidad y brindar mayor seguridad a quienes transitan diariamente por esa zona. Las imágenes reflejan el progreso de una obra que no solo ordena el espacio público, sino que también fortalece el sentido de comunidad en el barrio.
Vecinos y vecinas celebraron la iniciativa y destacaron la importancia de contar con veredas seguras, especialmente para niños, personas mayores y personas con movilidad reducida.
La ejecución de estas veredas marca un paso más en la transformación urbana que Rivadavia viene sosteniendo en los últimos meses, con intervenciones concretas en infraestructura que generan inclusión, conectividad y mejores condiciones para el día a día.













































