El intendente Raúl Rufeil, presenció el operativo contra la lobesia botrana, en una finca de Montecaseros, acompañado por el ministro de la producción de la provincia, Rodolfo Vargas Arizu, el titular de ISCAMEN José Orts y el delegado municipal de ese distrito, William Di Carlo.
Desde ayer, se realiza la última etapa del operativo contra la lobesia botrana, a través de feromonas pulverizadas en forma aérea (por aviones). Son 13.000 las hectáreas tratadas.
El intendente sostuvo que “Montecaseros es una importante zona productiva, donde se está atacando en los diferentes estadíos de la lobesia y con diferentes tratamientos”. Con respecto a la complejidad macroeconómica de los productores, el jefe comunal sostuvo: “No hay sector que no esté afectado por la incertidumbre macroeconómica y son datos que preocupan porque no sabemos cómo va a terminar esto y en cuanto tiempo”.
El ministro Rodolfo Vargas Arizu aseguró que “esto es una prioridad para la vitivinicultura, que debiera ser totalmente financiado por fondos nacionales, sin embargo la provincia ha aportado buena parte de esos fondos”.
En tanto que el titular de Iscamen, José Orts, comentó: “Estamos trabajando sobre 13 mil hectáreas en el departamento de San Martín, en los distritos de: Montecaseros, Chapanay, Tres Porteñas, Nueva California, El Central y Divisadero, durante estos 5 días que dura este operativo”. Y continuó: “Estamos contentos por la visita del ministro y por el trabajo coordinado con el ministerio y la intendencia”.
El operativo de control que comenzó a principios de septiembre del 2023 incluyó diversas etapas de intervención en momentos oportunos de control, según el estado biológico de la plaga y la fenología de los cultivos. El mismo estuvo dividido en cuatro momentos: servicio de tratamientos aéreos con productos específicos y de bajo impacto ambiental para el control de la primera generación de la plaga, entrega de productos insecticidas específicos para aplicación aérea de feromonas pulverizables y servicio de tratamientos aéreos con productos específicos y de bajo impacto ambiental para el control de la segunda generación de la plaga.








































