¿Tu relación te drena o te llena?  Hablamos con Mariné Romero sobre los vínculos que pueden estar afectando tu salud emocional y física sin darte cuenta. ¡Descubrí señales, efectos y cómo protegerte!

Con entusiasmo y claridad, la psicóloga Marine Romero se unió al programa Mañanas de Ciudad para abordar un tema que se escucha cada vez más: las relaciones tóxicas. Romero ofreció una perspectiva valiosa para ayudarnos a identificar qué es realmente «tóxico», explorando el impacto de estas relaciones en nuestro bienestar mental y físico.

¿Qué hace que una relación sea tóxica?
Marine compartió que en una relación tóxica, nos encontramos en un estado constante de alerta debido al estrés y la incomodidad que ciertas personas o situaciones nos generan. Comparó este efecto con la toxicidad de un alimento en mal estado, pero trasladado a los vínculos interpersonales. Al interactuar con una persona tóxica, nuestro cerebro emite una señal de defensa, activando la adrenalina y el cortisol. Estos neurotransmisores, aunque útiles en situaciones de peligro inmediato, pueden desgastarnos a largo plazo cuando se mantienen elevados, afectando incluso nuestro sistema inmunológico.

¿Cómo reconocer una relación tóxica?
Romero indicó que el primer paso para liberarse de una relación tóxica es reconocer los efectos emocionales y físicos que nos genera el vínculo: un malestar inexplicable, tensión en el estómago, o incluso pensamientos de “mejor evitar a esa persona” son indicios claros de toxicidad. Esto no significa que la otra persona sea “tóxica” en general, sino que la interacción con esa persona en particular desencadena reacciones negativas en nosotros.

Tipos de personas tóxicas según Marine Romero:
Marine también compartió perfiles comunes de personas tóxicas que suelen generar malestar en los demás:

  • El Narcisista: Convencido de ser el centro del universo, no considera los sentimientos ni las necesidades del otro. “Para las personas con baja autoestima, convivir con un narcisista puede hacerlas sentir invisibles o menos importantes,” explicó Romero. Estas personas necesitan constante admiración y nunca se detienen a pensar en cómo afectan a los demás.
  • El Pesimista: Siempre ve el lado negativo de todo y arrastra a los demás con su actitud sombría. Según Marine, “El pesimista te hace dudar de tus proyectos o deseos, ya que centra la atención en lo malo o los problemas, quitando energía positiva.”
  • El Falso: Una persona que actúa de forma ambigua o hipócrita y no muestra su verdadero ser, provocando una sensación de inseguridad constante en quienes le rodean. La psicóloga advirtió que convivir con alguien falso genera ansiedad, ya que nunca sabemos con certeza si podemos confiar en esa persona.
  • El Histriónico: Necesita ser el centro de atención y puede llegar a realizar comentarios incómodos o inapropiados para captar miradas. “Estar cerca de un histriónico puede resultar muy incómodo, ya que busca audiencia a toda costa, sin importar si incomoda o hiere a los demás”, dijo Marine.

¿Qué hacer una vez identificada una relación tóxica?
Según Marine, es fundamental reconocer qué situaciones o personas son detonantes de malestar en nosotros. “A veces no podemos cambiar el entorno, pero identificar el problema nos permite manejarnos mejor. Podemos decidir alejarnos, evitar ciertas situaciones o, si no es posible, trabajar internamente para que nos afecten menos”, aconsejó.

El autocuidado es vital, y Romero resaltó que la respiración consciente y el fortalecimiento de nuestra autoestima pueden ayudarnos a resistir el impacto de estas relaciones. “No todas las personas reaccionan igual, lo importante es saber qué es lo mejor para nosotros y actuar en consecuencia,” concluyó la psicóloga, invitándonos a reflexionar sobre nuestras relaciones y priorizar nuestra paz mental.

¿Tienes alguna relación tóxica en tu vida? ¿Cuál es tu estrategia para manejarla? Comparte tu experiencia en los comentarios.

 

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