En una fecha cargada de significado para los rivadavienses, el 15 de mayo se conmemora a San Isidro Labrador, patrono del departamento y figura clave en la historia espiritual y cultural de la región. En el programa Antes de Ver el Sol, conducido por Hugo Lombardi, el padre Daniel Caballero compartió una emotiva reflexión sobre la figura del santo, su legado y las actividades que se desarrollan en su honor.

Caballero comenzó repasando la historia de San Isidro, un humilde labriego nacido en Madrid en el año 1080, que dedicó su vida al trabajo del campo y a la oración. “San Isidro no fue sacerdote ni teólogo. Fue un trabajador, un hombre sencillo, casado, padre de familia, que eligió vivir con fe y en servicio a los demás”, expresó. Su vida ejemplar, marcada por el compromiso con los pobres y la devoción diaria, fue reconocida por la Iglesia siglos después al declararlo santo.

Durante la entrevista, Caballero reveló que el departamento de Rivadavia originalmente se llamaba San Isidro Labrador, y que el cambio de nombre se produjo durante un período de gobierno de corte anticlerical. Sin embargo, la identidad espiritual se mantuvo: la parroquia y la calle principal siguen llevando el nombre del santo, y cada año la comunidad renueva su fe en torno a él.

La jornada de este año se da en un contexto especial: el Año Jubilar decretado por el Papa Francisco, lo que motivó actividades que invitan a la comunidad a renovar la fe y pedir por la prosperidad del departamento. Entre ellas, una misa solemne este jueves a las 19, donde se ofrecerá tierra de todos los distritos de Rivadavia en señal de unidad y pedido de bendición. El viernes, habrá procesión por la plaza departamental y cena a la canasta, y el sábado una peregrinación juvenil hasta el monumento de San Isidro en la rotonda de Mundo Nuevo.

Caballero también habló sobre su reciente participación en una asamblea internacional de sacerdotes en Buenos Aires, con representantes de los cinco continentes, donde se vivió de cerca el anuncio inesperado de León XIV como nuevo Papa. “Nadie lo tenía en los pronósticos, pero fue una alegría. Es joven, dinámico, comunicador y creo que cumplirá el sueño que Francisco no pudo concretar: visitar la Argentina”, anticipó.

Finalmente, el sacerdote dejó un mensaje profundo: “Rivadavia necesita abrir surcos de esperanza, de trabajo, de paz. San Isidro nos enseña que no hace falta poder ni títulos para ser santo, sino un corazón dispuesto a sembrar cada día”.

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