En la edición de este lunes de Antes de Ver el Sol, el programa matutino de Ciudad FM, el productor Edgardo Roby, titular de APROEM, volvió a encender las alarmas por una problemática que persiste desde hace años en el Este mendocino: la plaga de catas.
La presencia de estas aves ha sido declarada oficialmente como perjudicial desde 2017 por la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de Mendoza mediante la resolución Nº 805. Sin embargo, los daños en fincas de Rivadavia, San Martín, Junín, Maipú y Luján de Cuyo no han cesado. Roby, entrevistado por Hugo Lombardi, fue claro: “Las catas arruinan el trabajo de todo un año. No dejan cosechar. A la fruta la perjudican todo el ciclo y a la vid le comen los brotes antes de que crezca el racimo”.
La reproducción rápida y agresiva de las catas —con incubaciones de 25 días y hasta 6 huevos por nido— convierte a esta plaga en un enemigo complejo para el productor, más aún en un contexto económico delicado. Roby señaló que los métodos actuales no son efectivos y que implementar soluciones como mallas antigranizo en todo un parral resulta imposible para muchos pequeños y medianos productores por su elevado costo.
“El productor no tiene recursos. Y si el gobierno no actúa, estamos en una situación crítica. Encima, quieren cerrar o achicar el INTA, que es el único organismo que estudia estos problemas de campo. Es absurdo”, remarcó Roby, visiblemente molesto.
La falta de respuestas oficiales se suma al malestar generado por los bajos precios de la uva, las liquidaciones tardías y la falta de asistencia en un sector golpeado por la inflación y el debilitamiento del consumo. “Nos pagaron la uva igual que el año pasado, el vino no se vende, el mercado no se mueve. Hay fincas que no van a poder podar hasta que cobren”, advirtió.
El referente de APROEM también criticó duramente la desinformación oficial sobre el rol del INTA: “Dicen que hay vehículos parados y ni saben dónde están. El INTA es fundamental. Si lo cierran, no sé a quién vamos a recurrir”.
Mientras tanto, los productores siguen esperando respuestas. Y como dice Roby: “Lo único que podemos hacer es seguir insistiendo”.








































