La polémica política en Rivadavia sigue escalando luego de que el intendente interino, Luis García Llauró, realizara declaraciones públicas que generaron fuerte rechazo. Por un lado, puso en duda el reciente fallo judicial contra la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner; por otro, minimizó los reclamos salariales de los empleados municipales. En respuesta, el abogado Hernán Amat —actual director general de Relaciones con la Comunidad del Gobierno de Mendoza— publicó una durísima crítica donde cuestiona tanto la falta de formación como la ética de quienes hoy gobiernan el departamento.

 

Amat fue contundente al comenzar su declaración con una frase que sintetiza su malestar: “En Rivadavia nos gobierna gente que desconoce de temas públicos”. El funcionario radical consideró que las expresiones de Llauró son una muestra de improvisación, desconocimiento del Estado y desprecio por el rigor institucional.

 

Respecto al caso de Cristina Fernández, Amat señaló que el jefe comunal a cargo no solo desmereció el valor del fallo —al calificarlo como injusto— sino que además brindó datos falsos, al asegurar que la causa duró apenas 60 días, cuando en realidad fue iniciada en 2008 y retomada con fuerza en 2016. “No solo desmereció la muestra de Justicia que muchos argentinos anhelamos ver, sino que brindó datos erróneos”, afirmó.

 

Pero fue en el plano local donde las críticas del funcionario provincial se tornaron más filosas. Amat apuntó directamente al deterioro de la administración municipal, reflejado —según sus palabras— en una gestión sin planificación, sin respuestas y sin sensibilidad social. “El Estado no está donde tiene que estar. Las prioridades parecen estar puestas en otro lado, en gestos aislados, en obras inconclusas o en decisiones que no resuelven los problemas de fondo”, expresó.

 

En esa línea, criticó con dureza la situación de los trabajadores municipales: “Hoy en Rivadavia, por ejemplo, los empleados manifiestan malestar por sus magros sueldos, que han sufrido la quita del ítem por mayor dedicación, mientras que el Municipio tiene guardadas diez nóminas salariales en plazos fijos”. Para Amat, esta actitud evidencia no solo una desconexión con la realidad, sino una falta de voluntad política para resolver los problemas más urgentes de la comunidad.

 

El funcionario también vinculó esta forma de ejercer el poder con una lógica de corrupción estructural: “Cuando el departamento está manejado por personas sin formación ni ética pública, se transforma en una maquinaria ineficiente que no resuelve, que no escucha, que no prioriza a quienes más lo necesitan”.

 

Finalmente, Hernán Amat llamó a un cambio profundo en la forma de hacer política en el departamento: “Rivadavia merece más. Merece un gobierno que sepa lo que hace y que lo haga con honestidad”. En un contexto donde la desconfianza ciudadana crece, su mensaje se suma a un debate cada vez más álgido sobre el presente y el futuro de la conducción municipal.

 

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