En una entrevista realizada en el programa Antes de ver el sol, el doctor Sergio Saracco, jefe del Departamento de Toxicología de la provincia de Mendoza, ofreció una advertencia urgente sobre los riesgos de intoxicación por monóxido de carbono, especialmente en los meses fríos.
Saracco comenzó recordando trágicas noticias recientes: cinco personas fallecidas en Buenos Aires y otras tres intoxicadas en Godoy Cruz, aunque estas últimas lograron ser rescatadas a tiempo. El médico fue contundente al calificar al monóxido como “el asesino invisible”, ya que no tiene olor, color ni provoca irritación inmediata, por lo que es casi imposible de detectar sin dispositivos específicos.
“El monóxido se piensa, no se siente”, explicó, destacando que la combustión incompleta de materiales orgánicos —como gas, leña, alcohol, querosén o carbón— es la causa principal de su generación. La exposición, incluso leve, puede generar desde dolores de cabeza, náuseas, torpeza mental y debilidad corporal, hasta intoxicaciones graves o incluso la muerte.
Además, explicó que las construcciones actuales, mucho más herméticas que las antiguas, aumentan el riesgo al impedir la renovación del aire. Recomendó revisar el estado de los artefactos de combustión, no tapar rejillas de ventilación, y mantener siempre una correcta oxigenación de los ambientes: “Es preferible abrigarse un poco más que pagar con la vida”.
También advirtió sobre confiar excesivamente en los detectores hogareños de monóxido: “Muchos funcionan a pilas y pueden fallar. Lo más importante es la ventilación y el buen estado de los equipos”.
Saracco hizo hincapié en que los extremos de la vida —niños y adultos mayores— son los más vulnerables. Y dejó una reflexión clara: “El monóxido siempre está. Está en nosotros tomar las medidas que pueden salvarnos”.









































