Este jueves por la mañana, con temperaturas bajo cero y una jornada marcada por la escasez de gas natural comprimido (GNC), el programa “Antes de ver el sol” tuvo como protagonista a Hernán Orellano, un taxista de Rivadavia que compartió en vivo la cruda realidad del sector frente al corte inesperado en el suministro de GNC que afectó a toda la provincia de Mendoza.

Hernán —más conocido como “Titi”— relató que la medida los tomó por sorpresa: “Cargué gas ayer a la una y cuarto y no sabíamos nada. A los pocos minutos ya estaban los conos puestos en las estaciones”. Su testimonio reflejó la incertidumbre y el impacto económico que generó esta disposición tomada sin previo aviso, fundamentada en el alto consumo domiciliario y un problema técnico en Vaca Muerta.

Con turnos de hasta 14 horas por día, Orellano explicó que los vehículos requieren al menos una o dos recargas diarias para operar con normalidad. Pero esta vez, muchos colegas quedaron varados. “Algunos no tienen nafta, o la bomba no les funciona, y si no hay gas no pueden trabajar”, explicó.

También reclamó una solución estructural: “Acá en Rivadavia somos pocos taxis, pero ninguna estación tiene una bomba exclusiva para nosotros. Tendrían que pensar en eso”.

Consultado sobre el impacto económico, Orellano aclaró que el más perjudicado es el dueño del taxi: “Nosotros trabajamos por porcentaje, el gasto de combustible lo asume el propietario”.

Finalmente, recordó que esta situación no es nueva: “Hace diez años pasó lo mismo, nos quedamos cuatro días sin gas. No sólo los taxis: en las casas tampoco había”.

Su relato sincero y detallado puso en evidencia las debilidades de un sistema que no contempla excepciones para trabajadores esenciales como los taxistas. A las 14 horas, se esperaba que el suministro de GNC se normalice, pero la incertidumbre persiste.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí