Editorial: Por Redacción

En alguna vivienda del centro de Rivadavia…

—¡Es que no puede ser, Junín siempre está limpio y acá no! —exclama Jorge mientras saca la basura en una bolsa de supermercado, levemente abierta, al cordón de la calle. No tiene canasto y lo hace al mediodía, “porque es cuando se acuerda”.

—Quizás en Junín sacan la basura como corresponde —le responde irónicamente su hija de 12 años.

—¿Qué decís?

—Que hasta yo sé que el recolector pasa los miércoles, y hoy no. Por ende, esa bolsa en 30 minutos es toda del “Rocko” (el perro del vecino), hasta el viernes a la noche, cuando vuelve el camión.

—Lo llevaría al contenedor si no lo hubiesen dejado a dos cuadras, los HDP.

—¿Papá, en serio? Vos pediste en la radio, escandalizado, que lo corrieran para tener mejor estacionamiento.

—¿Pero yo dije a dos cuadras? Media cuadra estaba bien.

—Bien es sacar la basura en el horario que corresponde… y muchísimo más mejor sería separarla.

—¡No se dice “más mejor”!

—Tampoco se tira la basura hoy, pero parece que eso no me lo querés enseñar.

Esta charla podría ocurrir en cualquier casa, porque claramente las nuevas generaciones vienen más preparadas para el mundo que se viene. ¿O ya se vino ese mundo y tenemos que prepararnos todos?

La pregunta a resolver, tal como si fuera un juicio por un accidente vial o un offside futbolero, es: ¿cuándo la responsabilidad de la basura pasa del vecino al municipio?
¿La responsabilidad del vecino es solo sacarla, y desde que está en la vereda pasa a ser de la muni? ¿O el municipio fija horarios y formas, y es responsabilidad del vecino cumplirlos?

Si en el parque de la Ameghino se dejan todos los restos de las promos a la deriva —bolsas de hielo, tanques, botellas de coca y fernet, hasta la bombilla—, ¿es un municipal quien cada día debe levantar eso?
¿Debería cada uno llevarse sus residuos?
¿Y si todos lo tiran al piso, tiene sentido que uno solo no lo haga?

Si en mi barrio una señora tira siempre los residuos del jardín al día siguiente de que pasa la máquina, ¿la máquina tiene que pasar más veces?
¿Los vecinos debemos enfrentar a la señora?
¿Alguien pone multas por eso?
¿Alguien las pagaría?

Ni hablar de la falta de interés sobre qué pasa con esa bolsa de basura: solo queremos que desaparezca. No sabemos adónde va, y mucho menos nos ponemos en el lugar de quien trabaja de recolector (que no es amigo del intendente ni político). Es un trabajador que se corta con tus elementos peligrosos constantemente.

Es nuestra tierra, nuestra cuadra, nuestra plaza, nuestros canales de riego y nuestras acequias. Incluso es nuestra representación ante quienes nos visitan.
Si no tomamos una actitud de cuidado y sustentabilidad colectiva, solo afectamos a la próxima generación —no la de dentro de cien años: la de los niños de hoy, los de tu propia familia—.

Ya no hay más tiempo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí