El Acceso Sur de Mendoza atravesará una de las transformaciones viales más importantes de los últimos años. Se trata de una intervención integral sobre la Ruta Nacional 40, en el tramo que va desde calle Juan José Paso hasta la Ruta 7, una obra que demandará aproximadamente dos años y que apunta a mejorar la seguridad y la fluidez del tránsito en una de las vías más transitadas del Gran Mendoza.
Según informó la Subsecretaría de Infraestructura, por este corredor circulan actualmente unos 70 mil vehículos diarios, cifra que podría superar los 83 mil en los próximos 12 años. Ante este escenario, el Gobierno provincial y la Municipalidad de Luján de Cuyo comenzaron a trabajar en la adecuación de vías alternativas y colectoras para reducir el impacto de las obras sobre los usuarios habituales.
El proyecto contempla la ampliación del Acceso Sur a tres carriles por sentido en los sectores urbanos, además de una restauración estructural completa del pavimento. En total, se intervendrán 15,72 kilómetros, distribuidos en dos secciones que se ejecutarán de manera simultánea.
La primera sección abarca el tramo comprendido entre calle Juan José Paso y Azcuénaga, con una extensión de 7,72 kilómetros en zona urbana. Allí se construirá la tercera trocha por sentido, incorporada hacia el cantero central, con un plazo total de obra de dos años. Sin embargo, el contrato establece un hito clave: la habilitación de la calzada principal en un plazo de 14 meses. El presupuesto destinado a esta etapa asciende a más de 62 mil millones de pesos.
La segunda sección se desarrollará entre Azcuénaga y la Ruta Nacional 7 (Variante Palmira), en una zona semiurbana de 8 kilómetros. En este tramo no se sumarán carriles, pero se realizará una rehabilitación integral del asfalto, con refuerzos estructurales, nueva señalización vertical y horizontal, y la construcción de accesos controlados en la calle Varaschín. Esta etapa tendrá un plazo de ejecución de un año y una inversión cercana a los 26 mil millones de pesos.
El plan incluye además la construcción de nuevos puentes vehiculares en las intersecciones con las calles Malabia, Castro Barros y José Matías Zapiola, así como la adecuación de los puentes existentes en Bulnes y Anchorena. A esto se sumará la instalación de tres nuevos puentes peatonales y la ejecución de rotondas estratégicas para mejorar la conectividad y la seguridad vial.
Mientras avanza el proceso licitatorio, previsto para febrero de 2026, ya se ejecutan obras complementarias en calles alternativas como Terrada, con nuevas pavimentaciones, rotondas e iluminación LED, con el objetivo de ordenar el tránsito local y evitar congestiones durante el desarrollo del proyecto.













































