Mendoza ingresó formalmente en una nueva etapa de desarrollo minero con el inicio de las perforaciones en el proyecto El Perdido, ubicado en el Malargüe Distrito Minero Occidental (MDMO), al sur de la provincia. Se trata de un hecho sin precedentes que marca el comienzo concreto de la exploración minera tras años de planificación y debate.
La empresa Kobrea Exploraciones Argentinas SA, subsidiaria de capitales canadienses, se convirtió así en la primera compañía extranjera en iniciar tareas de perforación en territorio mendocino. El proyecto apunta a la exploración de cobre y representa el desarrollo más avanzado dentro del distrito minero.
Según confirmó la firma, la primera campaña contempla 2.500 metros de perforación diamantina, con una inversión estimada en 5 millones de dólares. El presidente de Kobrea en Argentina, Mario Castelli, destacó la relevancia del inicio de los trabajos y aseguró que se trata de “una buena noticia para Mendoza y para los futuros inversores”.
Si bien el comienzo de la exploración estaba previsto para diciembre de 2025, las complejidades geográficas de la zona obligaron a demorar la apertura del camino minero necesario para el ingreso de la maquinaria pesada. Finalmente, con el campamento instalado y los accesos habilitados, los trabajos comenzaron esta semana.
La perforación diamantina permitirá obtener información precisa sobre la composición de los minerales, la profundidad, la geometría y el tamaño del yacimiento, datos clave para determinar la viabilidad económica del proyecto. Los sondajes están a cargo de la empresa mendocina Conosur Drilling S.A.
Previo al inicio de las tareas, el proyecto fue inspeccionado y autorizado por la Autoridad Minera provincial y la Unidad de Gestión Ambiental, que verificaron el cumplimiento de los protocolos de seguridad, el cuidado ambiental, el manejo de residuos y la protección del patrimonio arqueológico.
El proyecto El Perdido es el primero de los siete desarrollos mineros que Kobrea posee dentro del Malargüe Distrito Minero Occidental, una zona considerada estratégica por su potencial en pórfidos de cobre y molibdeno, y por su cercanía con importantes yacimientos del lado chileno.
Con este avance, Mendoza comienza a transitar una nueva etapa productiva, con la exploración minera como uno de los ejes que buscan diversificar la economía provincial bajo controles ambientales y normativas vigentes.












































