En el programa “Antes de Ver el Sol”, conducido por Hugo Lombardi y Susana Gómez en Ciudad FM, el presidente de la Cámara de Empresarios Panaderos de Mendoza, Diego Cutiño, confirmó que el sector atraviesa una fuerte crisis por el aumento de los costos y la caída en las ventas, situación que derivará en nuevos incrementos en el precio del pan y sus derivados.
Durante la entrevista, Cutiño explicó que desde febrero no se registraban aumentos en el pan, pero aseguró que en las últimas semanas los costos de producción se dispararon de manera alarmante.
“El principal problema es el aumento de los insumos. La grasa subió un 60%, los descartables un 35% y la harina un 20% solamente esta semana”, detalló.
El dirigente panadero señaló que, a diferencia de otras oportunidades, la Cámara no emitirá una lista oficial de precios sugeridos debido a las distintas realidades económicas de cada negocio y cada zona de la provincia.
“A partir de ahora cada panadero va a decidir qué precio pone en su panadería”, afirmó.
Además, advirtió sobre una fuerte caída en el consumo y sostuvo que los productos tradicionales comenzaron a convertirse en artículos de lujo para muchas familias mendocinas.
“La gente lleva lo justo: una tortita, una trincha de pan o unas pocas facturas para el consumo diario”, expresó.
Según indicó, las ventas registran una caída interanual de entre el 20 y el 25%, panorama que afecta a todo el sector comercial y genera preocupación en toda la provincia.
Cutiño también alertó sobre el crecimiento de la competencia desleal y el aumento de emprendimientos informales que elaboran panificados desde domicilios particulares sin habilitación ni pago de impuestos.
En otro tramo de la entrevista, explicó que actualmente el precio sugerido vigente desde febrero ubicaba el kilo de pan en 3.200 pesos, la docena de tortas en 5.500 y las facturas en 7.800 pesos, aunque aclaró que esos valores podrían modificarse en los próximos días dependiendo de cada panadería.
Finalmente, el empresario aseguró que el sector se encuentra “muy preocupado” por el futuro económico y por la pérdida constante del poder adquisitivo de los consumidores.









































