Con la llegada de las bajas temperaturas, muchas personas modifican sus hábitos alimentarios, reducen la actividad física y aumentan el consumo de comidas más calóricas. En este contexto, la licenciada en Nutrición Pilar Morales compartió una serie de recomendaciones para atravesar el otoño e invierno de manera saludable.
Durante su participación en el programa Mañanas de Ciudad, conducido por Carina Coria en Ciudad FM 90.5, la profesional explicó qué ocurre en el organismo durante los meses más fríos y brindó herramientas prácticas para mantener una alimentación equilibrada sin renunciar al disfrute de las comidas típicas de la temporada.
Según explicó Morales, la disminución de las horas de luz solar influye directamente en el estado de ánimo y en los hábitos cotidianos. “Hay una menor producción de serotonina y una mayor producción de melatonina, por eso tendemos a sentirnos más cansados, más perezosos y buscamos alimentos con más aporte calórico”, señaló.
La especialista aclaró que el cuerpo no necesita azúcar, facturas ni alimentos ultraprocesados para funcionar correctamente. “Lo que necesita son nutrientes reales: proteínas, fibra, frutas, verduras y minerales”, remarcó durante la entrevista.
En ese sentido, destacó la importancia de incorporar alimentos que aporten mayor saciedad para evitar el picoteo constante y los excesos. “Los mejores alimentos para mantenernos saciados son aquellos que combinan proteínas, fibra y grasas saludables”, explicó.
Entre las opciones recomendadas mencionó huevos, carnes magras, legumbres, frutas, verduras, avena, semillas, frutos secos, aceite de oliva y palta. Además, resaltó la versatilidad de las legumbres, que pueden utilizarse en hamburguesas, panqueques, budines, purés y numerosas preparaciones.
Uno de los puntos centrales de la charla estuvo relacionado con las tradicionales comidas de invierno. Morales aclaró que platos como guisos, sopas o incluso el locro no son un problema en sí mismos, sino que todo depende de los ingredientes utilizados y de la frecuencia de consumo.
“Consumir un locro o una comida típica de manera ocasional no representa ningún inconveniente. El problema aparece cuando esas preparaciones se transforman en hábitos cotidianos”, afirmó.
Respecto de las sopas, recomendó prepararlas con abundantes verduras y una fuente de proteínas para mejorar su valor nutricional. También sugirió evitar los caldos industrializados debido a su contenido de conservantes y sodio.
“La sopa tiene que tener una base de verduras y una base de proteínas. De esa manera aporta saciedad y nutrientes”, explicó.
Otro tema abordado fue el llamado hambre emocional, un fenómeno que suele intensificarse durante los meses más fríos. Según Morales, muchas veces el deseo de consumir chocolates, facturas o alimentos dulces responde más a cuestiones emocionales que a una necesidad fisiológica real.
“Una pregunta muy útil es: ¿realmente lo necesito o simplemente tengo ganas de comerlo?”, aconsejó.
Para controlar la ansiedad, recomendó técnicas simples como ejercicios de respiración consciente, una adecuada hidratación, consumo suficiente de proteínas y fibra, además de mantener una rutina de actividad física.
“El movimiento baja muchísimo la ansiedad, reduce el cortisol y ayuda a tener mayor claridad mental”, sostuvo.
En cuanto a la hidratación, recordó que durante el invierno suele disminuir la sensación de sed, aunque las necesidades del organismo continúan siendo importantes. Por ello recomendó tener siempre una botella de agua visible para favorecer el consumo diario.
También desmintió algunos mitos frecuentes relacionados con la alimentación invernal. Entre ellos, la idea de que es inevitable aumentar de peso durante esta época del año.
“Eso es totalmente un mito. Si la persona mantiene buenos hábitos, se mueve y tiene una alimentación equilibrada, no tiene por qué aumentar de peso”, aseguró.
La profesional también cuestionó la creencia de que el azúcar es indispensable para obtener energía. “El azúcar no es necesaria. Podemos funcionar perfectamente sin agregar azúcar a nuestras comidas o bebidas”, afirmó.
Finalmente, destacó la importancia de fortalecer el sistema inmunológico mediante una alimentación equilibrada, actividad física regular, hidratación adecuada y exposición moderada al sol.
“La salud se construye con pequeños hábitos diarios. Siempre se puede mejorar con lo que tenemos a nuestro alcance”, concluyó.
La entrevista completa puede verse y escucharse a través de las plataformas digitales de Ciudad FM y sus redes sociales.










































