Una intervención artística realizada por la artista rivadaviense Cristina Cruz se convirtió en uno de los fenómenos virales de los últimos días en San Rafael, luego de que cientos de vecinos y turistas creyeran estar observando un gigantesco cóndor posado sobre las rocas de Los Reyunos.
Las imágenes comenzaron a circular rápidamente en redes sociales y despertaron la curiosidad de quienes transitaban por la zona. Desde distintos puntos del departamento, numerosas personas compartieron fotografías y relatos sobre la supuesta presencia de un enorme ejemplar de cóndor que parecía vigilar el paisaje cordillerano.
“Vimos un cóndor en Los Reyunos y cuando volvíamos vimos otro sobre un peñasco en la Ruta 150”, comentó una usuaria en redes sociales, reflejando la sorpresa que generó la aparición y la cantidad de personas que aseguraban haberlo visto.
La ilusión visual fue tan efectiva que muchos visitantes llegaron a creer que se trataba de un ave real de dimensiones extraordinarias. Otros destacaban la cercanía con la que podía observarse al supuesto cóndor, algo poco habitual para esta especie emblemática de la cordillera.
Sin embargo, detrás del misterio no había un ave silvestre sino una intervención artística cuidadosamente planificada. La figura que captó la atención de miles de personas correspondía a una representación realizada por Cristina Cruz, artista oriunda de Rivadavia, quien aprovechó las características del paisaje y la perspectiva para generar un impactante efecto visual.
La propuesta logró exactamente lo que buscaba: sorprender, despertar la imaginación de quienes recorrían la zona y generar conversación tanto entre turistas como entre los propios sanrafaelinos.
El episodio recordó a una situación similar ocurrida en Perú, donde un artista conocido como el “Cóndor Humano” también logró engañar a viajeros y motociclistas utilizando un elaborado disfraz para recrear la figura de esta majestuosa ave andina.
En esta oportunidad, la creatividad mendocina tuvo su protagonismo. La intervención de Cristina Cruz trascendió las fronteras de San Rafael, acumuló miles de visualizaciones en redes sociales y convirtió a la artista rivadaviense en protagonista de una de las historias más comentadas de los últimos días.
Lo que comenzó como la aparente observación de un cóndor gigante terminó transformándose en una muestra del poder del arte urbano para sorprender, emocionar y generar experiencias inolvidables en quienes se cruzan con él.









































