Más de cinco millones de argentinos se encuentran actualmente endeudados y en situación de mora, mientras el sobreendeudamiento familiar continúa creciendo en todo el país. La utilización de tarjetas de crédito para la compra de alimentos y gastos básicos se convirtió en una de las principales señales de alarma de la economía cotidiana.
Durante una entrevista en el programa Antes de Ver el Sol, de Ciudad FM 90.5, el economista José Vargas, titular de la consultora Evaluecón, analizó la situación económica actual y advirtió sobre el deterioro del poder adquisitivo y el incremento de las dificultades para afrontar las obligaciones financieras.
Según explicó, el aumento de la mora es una consecuencia directa del desfasaje entre ingresos y gastos esenciales de los hogares argentinos.
«La familia ya no encuentra la posibilidad de cubrir todas sus necesidades básicas y ha recurrido desde hace tiempo al endeudamiento. Hoy ya está sobreendeudada», sostuvo el economista.
Vargas señaló que una de las transformaciones más visibles de la economía doméstica es el cambio en el uso de las tarjetas de crédito. Mientras años atrás se utilizaban principalmente para la compra de bienes durables, actualmente se destinan a cubrir gastos cotidianos y necesidades básicas.
«Algo bastante habitual es que una familia utilice los últimos diez días del mes la tarjeta de crédito para comprar alimentos y productos del supermercado», explicó. Según indicó, esta situación termina generando un efecto acumulativo que se transforma rápidamente en un problema financiero de difícil solución.
El economista remarcó que, si bien la inflación muestra una desaceleración y los salarios promedio podrían estar empatando o incluso superando algunos índices inflacionarios, existen gastos que crecen muy por encima y absorben una parte cada vez mayor de los ingresos familiares.
Entre ellos mencionó alquileres, expensas, tarifas de servicios públicos, impuestos, educación, transporte y alimentos.
«Cada vez tenemos menos disponibilidad de salario y evidentemente hay que recurrir al endeudamiento», afirmó durante la entrevista.
Otro de los datos analizados fue la creciente participación de las billeteras virtuales dentro del sistema financiero informal y semiformal. Vargas explicó que estas plataformas ofrecen créditos de rápida aprobación, aunque con tasas de interés generalmente superiores a las bancarias.
Según expresó, muchas personas terminan recurriendo a estas alternativas debido a que no cumplen con los requisitos exigidos por los bancos tradicionales.
«Quien no logra acceder al sistema bancario termina buscando otras opciones y muchas veces cae en préstamos mucho más caros», explicó.
El especialista también hizo referencia a los programas impulsados por algunas entidades financieras para refinanciar deudas, aunque advirtió que no todos los ciudadanos pueden acceder a esos beneficios.
En ese contexto, señaló que algunas familias terminan recurriendo a prestamistas informales o mecanismos de financiamiento más costosos para afrontar obligaciones inmediatas.
Respecto al comportamiento del dólar, Vargas consideró que la cotización continuará ajustándose gradualmente durante el segundo semestre del año.
Según indicó durante la entrevista, diversos factores explican la reciente suba del tipo de cambio, entre ellos el final del período fuerte de liquidación de exportaciones agrícolas, la demanda de dólares tras el cobro del aguinaldo, la menor compra de divisas por parte del Banco Central y el fortalecimiento internacional de la moneda estadounidense.
El economista estimó que el dólar podría acercarse a los 1.700 pesos antes de fin de año, incluso antes de los plazos proyectados oficialmente por el Banco Central.
Sin embargo, aclaró que el traslado a precios sería limitado debido al bajo nivel de consumo y a la caída del poder de compra.
«El consumo minorista está tan bajo y el poder adquisitivo está tan dañado que el impacto inflacionario sería mínimo», afirmó.
Consultado sobre las perspectivas económicas para el resto del año, Vargas consideró que la segunda mitad de 2026 será muy similar a la primera, con mejoras sectoriales puntuales pero sin una recuperación generalizada.
«Habrá sectores a los que les irá bien y otros que la seguirán peleando y les seguirá costando», sostuvo.
Asimismo, advirtió que la cantidad de personas endeudadas probablemente continuará aumentando durante los próximos meses, situación que ya comenzó a generar preocupación dentro del propio sistema financiero.
«Los bancos están empezando a endurecer las condiciones porque ven que el problema es más grave de lo que parecía hace algunos meses», concluyó el economista.
La entrevista completa puede verse y escucharse a través de las plataformas digitales de Ciudad FM 90.5 y sus redes sociales.








































