Un boleto vendido en la Agencia 427 de Las Catitas obtuvo un premio de 225 millones de pesos en el Brinco. El ganador o la ganadora todavía no se presentó y dispone de quince días hábiles para iniciar el trámite de cobro.
Gabriel Lino, propietario de la agencia ubicada en el departamento de Santa Rosa, brindó detalles en una entrevista realizada por Hugo Lombardi en el programa Antes de ver el Sol, por Ciudad FM 90.5. El agenciero explicó cómo se conoció la noticia, cuál es el procedimiento para cobrar el premio y por qué todavía no puede confirmarse si la persona afortunada pertenece a la zona.
La noticia comenzó a circular durante la mañana del lunes, cuando Lino abrió su comercio y recibió los primeros mensajes de un grupo integrado por trabajadores del sector. Posteriormente, fue contactado desde el organismo encargado de la actividad para confirmarle que el boleto ganador había sido comercializado en su agencia.
“No aparece todavía”, indicó Lino al ser consultado sobre la identidad del apostador. Sin embargo, consideró que, debido a la repercusión que alcanzó la noticia, probablemente la persona ya haya revisado el boleto y conozca el resultado.
El premio correspondió al Brinco, un juego que se sortea los domingos y en el que cada participante selecciona seis números comprendidos entre el 00 y el 39. Según detalló el entrevistado, la apuesta tiene un valor de 1.500 pesos y presenta una única tarifa, con dos modalidades dentro del mismo juego.
En esta oportunidad, una inversión de apenas 1.500 pesos permitió acceder al premio principal de aproximadamente 225 millones de pesos. No obstante, el monto final que recibirá el ganador será menor debido a las deducciones legales aplicables.
Según estimó Lino durante la entrevista, el descuento podría ubicarse cerca del 30% del premio. La cifra definitiva y el procedimiento administrativo serán determinados por los organismos correspondientes al momento de presentar el boleto y la documentación requerida.
“Con 1.500 pesos se llevó 225 millones”, remarcó el propietario de la Agencia 427 al destacar la dimensión del premio entregado durante el fin de semana.
La identidad del ganador permanece bajo absoluta reserva. La persona puede dirigirse directamente al Instituto Provincial de Juegos y Casinos para realizar la presentación del boleto o acercarse previamente a la agencia para recibir orientación sobre los pasos que debe seguir.
Lino aclaró que, en caso de conocer al ganador, tampoco podría revelar públicamente su nombre sin autorización. “No puedo decir nada ni hacer ningún comentario, por ética. Es confidencial”, señaló.
Aunque el boleto fue vendido en Las Catitas, todavía no puede asegurarse que el ganador resida en esa localidad. La agencia está ubicada en una zona céntrica, cercana a un supermercado y a un corredor por el que circulan clientes, viajantes y personas provenientes de otros lugares.
“Hay mucha gente de afuera, pero tengo la ilusión de que sea alguien de acá de la zona”, expresó el agenciero.
El ganador dispone de quince días hábiles para presentarse y reclamar el premio. Durante ese plazo deberá entregar el boleto original y la documentación que le sea solicitada para que se verifique la apuesta y se autorice el pago.
La venta del boleto ganador también representa un reconocimiento para la agencia, que recibe un porcentaje reducido por haber comercializado la jugada premiada. Para Lino, además del incentivo económico, el acontecimiento significa una importante promoción para el comercio.
“La propaganda, la suerte y haber entregado otro premio grande también son un premio para la agencia”, manifestó.
No es la primera vez que el establecimiento vende una apuesta ganadora de importancia. El propietario recordó que, aproximadamente entre 2011 y 2012, cuando todavía trabajaba como subagenciero, se había comercializado allí un primer premio de alrededor de 15 millones de pesos, una cifra considerada muy significativa para aquel momento.
La actividad de Lino dentro del sector comenzó en la década de 1980. Inicialmente trabajó como subagenciero y, posteriormente, pasó a administrar su propia agencia. El actual establecimiento lleva entre ocho y diez años funcionando bajo esa modalidad, según recordó durante la conversación.
La agencia abre de lunes a sábado, de 8.30 a 14 y de 16.30 hasta aproximadamente las 20.40, horario en el que se cierra el sistema para la recepción de apuestas.
Además del Brinco, el local comercializa juegos como la Quiniela, el Loto y el Quini 6. Lino explicó que cada modalidad tiene un público diferente: algunos clientes mantienen números fijos para la Quiniela, mientras que otros prefieren realizar una apuesta semanal en juegos con pozos acumulados de mayor valor.
El agenciero sostuvo que la situación económica influye en la forma de jugar. Muchas personas optan por comprar una sola boleta como una posibilidad de acceder a un premio que modifique su realidad.
“Por lo menos juegan una boletita para tener una esperanza”, expresó.
Durante la entrevista también se analizó el crecimiento de los casinos y las apuestas en línea. Lino reconoció que estas plataformas pueden haber reducido parcialmente la cantidad de clientes que concurren físicamente a las agencias, pero advirtió sobre la importancia de utilizar únicamente sistemas autorizados.
“Lo que aconsejo es jugar a los juegos oficiales, porque están avalados y se sabe que el premio se va a cobrar”, afirmó.
El propietario diferenció las plataformas reconocidas por los organismos oficiales de otras páginas administradas por empresas o particulares cuya capacidad de pago puede ser difícil de comprobar.
El fin de semana resultó especialmente favorable para la Agencia 427. Además de vender el Brinco ganador, el comercio registró un segundo premio en otra modalidad. En esa jugada, el apostador quedó a un solo número de obtener un pozo superior a los 2.600 millones de pesos.
De acuerdo con el relato de Lino, el participante tenía el número 22 y necesitaba el 02 para quedarse con el premio mayor. Aunque el monto obtenido por el segundo premio fue considerablemente menor, la cercanía con el resultado principal generó una fuerte expectativa en el establecimiento.
El premio de 225 millones volvió a colocar a Las Catitas y al departamento de Santa Rosa en el centro de la atención. Mientras se espera la presentación del boleto, la incógnita continúa siendo quién realizó la apuesta y si se trata de un vecino de la zona o de una persona que se encontraba de paso.
La entrevista completa con Gabriel Lino, propietario de la Agencia 427, puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM.










































