VASECTOMÍA EN EL PERRUPATO: CÓMO ACCEDER A LA CIRUGÍA AMBULATORIA


La vasectomía es un método anticonceptivo pensado como permanente, pero no produce cambios en el deseo, la erección ni la eyaculación. El urólogo Emiliano Boretini explicó cómo se realiza, cuáles son sus riesgos y por qué el espermograma de control resulta fundamental antes de abandonar otro método anticonceptivo.

El urólogo Emiliano Boretini participó de una entrevista en Hola Gente, el programa conducido por Oscar Mila y Pilar Campagnolo en Ciudad FM 90.5, y respondió las principales dudas relacionadas con la vasectomía. Durante la conversación habló sobre el procedimiento quirúrgico, su efectividad, los cuidados posteriores, el acceso en el Hospital Perrupato y los mitos que todavía rodean a esta práctica.

Uno de los primeros puntos señalados por el profesional fue el carácter permanente del método. Aunque existe una cirugía destinada a intentar reconectar los conductos deferentes, explicó que esa intervención es más compleja, requiere experiencia específica y no garantiza recuperar la fertilidad.

“Es un método anticonceptivo irreversible. Hay que pensarlo bien y no tomar una decisión apresurada”, remarcó Boretini durante la entrevista.

El especialista sostuvo que la decisión debe analizarse de acuerdo con el proyecto de vida de cada persona. También señaló que, durante los últimos años, aumentaron las consultas de hombres jóvenes, incluso de quienes todavía no tienen hijos. Según su experiencia en el consultorio, la situación económica y la búsqueda de estabilidad aparecen entre las razones más frecuentes.

Boretini resumió una de las posiciones que escucha entre sus pacientes con una frase concreta: “No quiero traer un hijo si no tengo estabilidad para darle una buena vida”. Para el urólogo, ese planteo puede representar una decisión responsable cuando existe información suficiente, reflexión previa y una determinación clara.

La vasectomía consiste en interrumpir los conductos deferentes, que son los encargados de transportar los espermatozoides desde los testículos. El procedimiento no implica retirar los testículos ni modificar su funcionamiento hormonal. Tampoco se trata de una castración.

Según explicó Boretini, la intervención puede realizarse mediante la técnica convencional o con la denominada técnica sin bisturí. En ambos casos se necesita una pequeña apertura en la piel para acceder a los conductos, cortarlos y cerrar sus extremos. El profesional indicó que las incisiones de la técnica tradicional también son pequeñas y cuestionó que la variante sin bisturí sea presentada comercialmente como un procedimiento completamente distinto.

La cirugía dura aproximadamente entre 30 y 40 minutos, se realiza generalmente con anestesia local y, en algunas situaciones, puede complementarse con sedación. Se trata de una intervención ambulatoria: el paciente no necesita permanecer internado y puede retirarse caminando una vez finalizado el control inmediato.

Como sucede con cualquier cirugía, existen riesgos. Boretini mencionó la posibilidad de sangrado, formación de hematomas, infección o dolor en la zona intervenida. Por ese motivo, cada paciente debe recibir información previa, realizar los estudios indicados y cumplir los controles posteriores.

Entre las recomendaciones brindadas durante la entrevista, el urólogo señaló la importancia de evitar movimientos bruscos durante la primera semana, utilizar sostén escrotal, mantener una higiene adecuada y aplicar frío local de acuerdo con la indicación profesional. En su práctica, recomienda evitar las relaciones sexuales durante las primeras dos semanas y efectuar un control médico aproximadamente una semana después de la operación. Los tiempos pueden variar según la evolución de cada paciente y la indicación de su equipo tratante.

Uno de los principales mitos abordados estuvo relacionado con la vida sexual. Boretini explicó que la vasectomía no modifica la producción de testosterona, la libido, las erecciones ni la capacidad de eyacular. La mayor parte del líquido seminal es producida por la próstata y las vesículas seminales, por lo que el volumen de la eyaculación no presenta un cambio perceptible por la ausencia de espermatozoides.

“La vasectomía no altera la función sexual, hormonal ni el deseo”, afirmó.

Los testículos continúan produciendo espermatozoides después de la intervención, pero estos ya no pueden avanzar por los conductos deferentes y son reabsorbidos por el organismo. El procedimiento actúa sobre el transporte de los espermatozoides, no sobre la respuesta sexual.

Otro punto central es que la vasectomía no comienza a funcionar inmediatamente después de la cirugía. Todavía pueden quedar espermatozoides en el sistema reproductivo, por lo que el paciente debe continuar utilizando otro método anticonceptivo hasta realizar el estudio de control.

Boretini indicó que el espermograma debe efectuarse aproximadamente tres meses después de la intervención. Ese análisis permite comprobar si todavía existen espermatozoides en el semen y determinar si el procedimiento alcanzó el resultado esperado.

“El control a los tres meses es muy importante”, subrayó el especialista.

Durante la conversación también aclaró que el paciente no debe permanecer tres meses sin mantener relaciones sexuales. Lo que debe hacer es conservar un método anticonceptivo hasta que el resultado del espermograma sea evaluado por el profesional. Abandonar la protección antes de ese control puede generar un embarazo.

La vasectomía posee una efectividad muy elevada, aunque no puede considerarse absoluta. Boretini explicó que existe una posibilidad poco frecuente de recanalización, es decir, que los conductos vuelvan a comunicarse. Según lo expresado durante la entrevista, esta situación puede presentarse en menos de uno de cada 2.000 procedimientos.

El urólogo también remarcó que la vasectomía no protege frente al VIH ni otras infecciones de transmisión sexual. El preservativo continúa siendo necesario cuando existe posibilidad de transmisión, aun después de que el espermograma confirme el éxito del procedimiento. La información sanitaria nacional también recomienda combinar el preservativo con otros métodos para lograr doble protección, ya que debe utilizarse durante toda la relación sexual para prevenir infecciones. Información oficial sobre preservativos.

“La vasectomía no previene las enfermedades de transmisión sexual”, advirtió Boretini.

En relación con el acceso, el profesional informó que el servicio de Urología del Hospital Perrupato realiza vasectomías. Según lo expresado durante la entrevista, los interesados pueden solicitar un turno por los canales de WhatsApp del hospital sin necesidad de una derivación previa. Luego de la consulta se solicitan estudios prequirúrgicos, como análisis de laboratorio y electrocardiograma, antes de fijar la fecha de la intervención.

Boretini señaló que los tiempos de espera son breves y estimó que, una vez completados los estudios, el procedimiento podría coordinarse en aproximadamente una o dos semanas, de acuerdo con la disponibilidad del servicio y la evaluación del paciente.

Durante el diálogo se mencionó que la práctica podía solicitarse desde los 16 años. Sin embargo, para evitar una información normativa imprecisa, corresponde aclarar que la información oficial vigente sobre la Ley 26.130 establece el acceso a la anticoncepción quirúrgica para toda persona mayor de edad mediante consentimiento informado. No se necesita consentimiento del cónyuge ni autorización judicial, y la práctica debe ser garantizada gratuitamente por hospitales públicos, obras sociales y prepagas. Información oficial sobre la Ley 26.130.

El especialista destacó además la importancia de distribuir de manera más equitativa las decisiones vinculadas con la anticoncepción. En muchos casos, señaló, las mujeres sostienen durante años la carga de los métodos hormonales, por lo que la vasectomía puede convertirse en una alternativa cuando el hombre ya definió su proyecto reproductivo.

“Si el paciente está decidido y lo charló bien según su proyecto de vida, me parece una decisión responsable”, expresó.

La entrevista también puso el foco en la necesidad de que los hombres consulten con mayor frecuencia por su salud. Boretini alentó a abandonar los prejuicios relacionados con la atención urológica y a buscar información profesional antes de tomar decisiones.

La conversación completa con Emiliano Boretini en Hola Gente permite conocer el procedimiento, sus cuidados y los controles necesarios desde una explicación médica accesible. La información brindada es general y no reemplaza la evaluación urológica individual. La entrevista completa puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM.

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